POSADAS. La jornada electoral posadeña transcurrió con tranquilidad, a excepción de las denuncias por faltante de boletas opositoras realizadas por diversos frentes y partidos. El clima acompañó a los votantes a pesar del frío mañanero.Con la movilización más fuerte desde el oficialismo, los vecinos de la capital misionera fueron a las escuelas a emitir su sufragio para elegir no solo diputados, sino siete nuevos integrantes para el Concejo Deliberante comunal.Es que allí culminan su mandato el próximo 10 de diciembre los renovadores Carlos Báez, Luis Mariani; José Moglia; José Almirón; el edil Gabriel Nielsen, de Trabajo y Progreso; el dirigente camionero Ramón Velázquez; y el radical Hernán Damiani. Si bien el oficialista Frente Renovador se imponía con su sublema único en los resultados provisorios, los votos cosechados por los principales partidos de la oposición -sumados- mostraron un panorama muy distinto al de 2011.En segundo lugar, se ubicaba ayer -a pesar del lento recuento y difusión de los votos posadeños por parte del Tribunal Electoral y el Correo Argentino- el radicalismo.Con los escasos datos difundidos provisoriamente, el Frente Renovador obtendría tres bancas, la UCR dos, y Trabajo y Progreso y Unión Pro una banca.En juego la mayoríaEl reparto de las siete bancas ahora dependerá del resultado final que arrojen los guarismos de las más de 600 mesas habilitadas en la capital misionera.La renovación no puso en juego cinco bancas (Solari, Duarte, Florentín, Deglise y Humada). Mientras que el arco opositor mantendrá por dos años más una del radicalismo (Pablo Velázquez); y la correspondiente al odontólogo Rolando Rubleski.Por ello, el oficialismo necesita tres bancas más para sostener la mayoría con la que gobernó durante los dos últimos años la vida del deliberativo, actuando a pedido del Ejecutivo. En cambio, si los opositores sumaran cinco bancas, habría cambio de conducción en el cuerpo.En baja y con pase de facturasEn 2011, la última elección legislativa impulsada por el recambio del Ejecutivo provincial y municipal, la renovación sacó unos 82.785 votos, con el 73% de la participación ciudadana.Ese número aparecería muy lejano con el recuento definitivo que comenzaría esta semana en el Palacio de Justicia, lugar donde fueron replegados los votos y las urnas de la elección legislativa.Ayer, entre la dirigencia posadeña se debatía en medio de un “triunfo” cuáles fueron los errores. Desde la ubicación en primer lugar de un candidato que en la última elección a intendente quedó en quinto lugar y no cosechaba adhesiones multitudinarias. Hasta la estrategia de la conducción renovadora de no aceptar más de una lista en los municipios.Durante la campaña electoral, por lo bajo, se expresaron los “pichados” de sectores que internamente resistían a Julio Vivero (proveniente del sector político que dirige José Garzón Maceda) y “Pinky” Enriquez (del losadismo).





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