APÓSTOLES. La imposibilidad de caminar y el hecho de tener que desplazarse en silla de ruedas, no representó obstáculo alguno para que Edgardo Garda pudiera terminar sus estudios de martillero público, y acceder a su primer empleo en la Municipalidad de Apóstoles, donde supo ganarse el reconocimiento y cariño de los ciudadanos, gracias a su dedicada y siempre amable atención.El joven se incorporó al personal municipal en 2010, siendo éste su primer empleo. Tras dos años al frente de la mesa de entradas, pasó a hacerse cargo de la atención en el Centro de Atención al Ciudadano, donde permanece actualmente.Además, desde hace dos años Edgardo integra la comisión directiva y trabaja todas las tardes en Pequeño Mundo, una Asociación Civil que tiene por finalidad la atención integral de niños y adolescentes con capacidades diferentes, proporcionando diversas prestaciones terapéuticas educativas, recreativas, artísticas y sociales. En un alto de sus tareas cotidianas, PRIMERA EDICIÓN dialogó con Edgardo en relación a diversos temas.“Conocí a casi todo Apóstoles”“Nací en Apóstoles, donde me crié y realicé mis estudios primarios y secundarios; me recibí en la escuela de Comercio, y de ahí me propuse seguir una carrera”, cuenta Edgardo, quien tras finalizar la etapa de la secundaria, en principio se volcó por la abogacía. Para ello debió irse a vivir un año a Posadas, para realizar un curso de ingreso a la carrera de Derecho en una universidad privada de la capital provincial. “Después finalmente me volqué hacia la carrera de martillero público, para lo cual tuve que viajar todas las semanas. Pude terminar la carrera, y empecé a trabajar en la Municipalidad de Apóstoles el 22 de marzo de 2010; fue mi primer empleo”, recordó Garda, quien desde esa fecha y durante dos años ocupó un puesto en el Departamento de Mesa de Entradas y Comunicación, donde cuenta, “conocí a casi todo Apóstoles”. Es que se trata de un lugar de concurrencia obligada para la mayoría de los ciudadanos que necesiten efectuar consultas, iniciar determinados trámites o solicitar audiencias con funcionarios de los distintos sectores. “Fue una experiencia muy grata, realmente nunca tuve inconvenientes, por el contrario, la gente ha sido y siempre fue muy respetuosa y cálida conmigo. Ahora en la oficina donde estoy trabajando mantengo ese contacto fluido con el público, ya que allí orientamos a las personas en relación a los trámites de Anses, informamos fechas de cobro de asignaciones, seguimientos de pensiones, entre otras cosas”, indicó el joven. AccesibilidadConsultado acerca de las condiciones de accesibilidad y tránsito para usuarios de sillas de ruedas en Apóstoles, Edgardo sostuvo que “ahora se están viendo avances, hay mayor accesibilidad, se ven algunas rampas que antes no estaban, de a poco la ciudad se fue haciendo amigable en este sentido, si bien siempre se puede mejorar”.En cuanto a Posadas, donde vivió un año, sostuvo que “allí, como en todas las ciudades más grandes, falta bastante en cuanto a condiciones de accesibilidad, cuesta más desplazarse. Quiero destacar que durante mis viajes a Posadas, la ayuda de los choferes y guardas es fundamental”.“Pequeño Mundo”Edgardo contó que “hace dos años estamos trabajando junto a un grupo de personas, en la asociación civil Pequeño Mundo, acá de Apóstoles, que surge de la necesidad y preocupación de un grupo de padres de la ciudad de Apóstoles, que después de tanto viajar para que sus hijos reciban diferentes terapias, deciden unirse y formar un centro terapéutico con profesionales de Apóstoles, Posadas y otras ciudades de la provincia”. La asociación cumplió dos años de vida en diciembre de 2012. Los recursos económicos para solventar los gastos de traslados de los profesionales y el costo de los talleres y niños becados sin obra social se obtiene de las cuotas de los socios solidarios. En tanto las terapias son abonadas por las diferentes obras sociales de los niños.





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