POSADAS. Un suboficial de Policía fue arrestado el domingo, al anochecer, por intento de violación y amenazas de muerte contra su ex mujer, en un nuevo escándalo que involucra a un integrante de la fuerza de seguridad provincial.A esta altura de las circunstancias cabría preguntarse sobre la rigurosidad y legitimidad de los exámenes de admisión del personal que ingresa a la institución.El lamentable episodio se registró el domingo, en una casa del barrio A-4, donde otrora viviera la pareja.Al parecer, el uniformado jamás terminó de aceptar la disolución del vínculo sentimental, pero ella estaba harta de los malos tratos y de la personalidad violenta de aquel.El sábado, el suboficial se habría enterado de que la ex pareja dejó a la hija de ambos, de cinco años, en casa de sus padres para ir a bailar. Y decidió aguardarla en el domicilio.Era domingo, aunque aún no había amanecido cuando la mujer regresó a la vivienda. Pero no estaba sola y esa circunstancia despertó la furia del policía.El hombre ingresó a la construcción por una puerta trasera y sorprendió a la pareja en la habitación conyugal. Ambos estaban desnudos y el amante no dudó en tomar sus prendas, como pudo, y correr al límite de sus posibilidades. Sobre todo cuando el policía despechado lo apuntó con su pistola reglamentaria.La dueña de casa quedó desamparada y al descubierto en el interior del cuarto.“Te voy a c… y después a matar”, gritaba una y otra vez el suboficial mientras le apuntaba con la 9 milímetros.Ella imploraba por su vida pero el pistolero estaba lejos de calmarse. Hasta que no aguantó más y se abalanzó sobre la víctima, en un intento salvaje por someterla sexualmente.En medio de la lucha cuerpo a cuerpo, la mujer, de unos 25 años, logró zafarse y ganar la calle. Estaba tan aterrada que no se percató de su desnudez. El instinto de supervivencia, de salvar su vida, actuaba por ella. Desesperada corrió hasta la casa de un vecino donde buscó ayuda y se refugió.El ex marido entonces tomó su pistola y se retiró del lugar. Por las dudas, conservó el arma en la mano por si aparecía algún “guapo” dispuesto a hacerle frente.Más calma y segura de que el agresor se había retirado de la zona, la víctima se dirigió hasta la Comisaría de la Mujer, dependiente de la Unidad Regional X, y radicó la denuncia.Anoticiado del caso, el juez de Instrucción 2 de Posadas, Fernando Luis Verón, ordenó la localización y arresto del suboficial. Además, el secuestro de su pistola reglamentaria.La detención se produjo en el anochecer del domingo. El acusado fue alojado en uno de los calabozos de la comisaría seccional Undécima, a disposición del Juzgado interviniente.Fuentes vinculadas con la pesquisa consignaron que el uniformado será llevado hoy al Juzgado de Instrucción 3 para brindar su versión de los hechos.El juez Fernando Luis Verón lo notificará de los cargos existentes en su contra y le preguntará si desea prestar declaración indagatoria.El sumario policial está a cargo del personal de la Comisaría de la Mujer, dependiente de la Unidad Regional X.En la misma ocasión el magistrado dispondrá la prohibición para el imputado de acercarse a su ex mujer y a la casa donde ella reside.Si bien se trata de delitos excarcelables, en caso de violar esa prohibición la Justicia estaría en condiciones de ordenar nuevamente su detención y mantenerlo tras las rejas hasta la realización del juicio oral y público. Un antecedente gravísimo que la víctima callóLa historia del domingo en el barrio A-4 estuvo precedida, de acuerdo con la denuncia radicada por la víctima en la Comisaría de la Mujer, por al menos un antecedente gravísimo de violencia de género y familiar.Habría ocurrido tiempo atrás, en el contexto de una discusión de pareja en la que el suboficial habría sacado su pistola reglamentaria y apoyado en la cabeza de la mujer. Todo frente a la hijas de ambos, de cinco años.Ella no lo denunció, como suele ocurrir en este tipo de episodios, por temor o terror a represalias.El domingo pudo comprobar que todo puede suceder. Ahora la Justicia dispuso el secuestro de la 9 milímetros y hoy la prohibición para él de acercarse a menos de 300 metros de la ex pareja.De acuerdo con los datos de la denuncia, la víctima calificó al suboficial como una persona muy violenta. Y no es para menos.La Justicia, en tanto, podría ordenar la realización de una serie de estudios psicológicos para confirmar que el imputado no está en condiciones de portar un arma.




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