POSADAS. Personal de la Dirección de Investigaciones busca a un panadero por el crimen de Ramona Gauto, de 37 años. El sujeto, ex empleado de la infortunada víctima, se habría negado a efectuar una prueba de ADN ordenada por la Justicia. Por el momento el único imputado en el homicidio (supeditado a la causa), es Jorge de Jesús, quien había sido imputado por la Justicia como autor, prima facie, del homicidio de su ex esposa, quien fue ultimada a golpes la noche del 29 de mayo de 2010 en el corazón de la city posadeña.Actualmente el sospechoso se encuentra excarcelado, ya que se le concedió el beneficio de la prórroga extraordinaria que solicitó su defensa. Tal como adelantó PRIMERA EDICIÓN a finales del año pasado, tras conocerse nuevos resultados de pruebas genéticas efectuadas en una sábana hallada en la escena del crimen, que según fuentes judiciales dieron 99,9% positivo para el ADN del imputado, las autoridades a cargo de la investigación no descartaban que sea citado también uno de sus hijos biológicos, ya que el rastro genético -de no corresponder al acusado-, podría pertenecerle al jovencito, indicaron los mismos informantes. En ese sentido y por estas horas este último ya se habría efectuado la prueba ordenada por la Justicia, al igual que otro hombre que era empleado de la infortunada víctima, confiaron las fuentes consultadas.Los investigadores, en su momento, establecieron que al momento del hecho uno de los hijos del imputado fue visto cerca del departamento de la víctima, y que en ese entonces tenía 16 años. La comerciante fue atacada a golpes en forma brutal dentro de su dormitorio, en el departamento que rentaba en calle Colón, a escasos metros de la intersección con Bolívar.El informe forense determinó que la mujer presentaba traumatismos de cráneo gravísimos, que la condujeron a la muerte. Pese a ese resultado de la autopsia, fuentes vinculadas a la causa aseguraron que la comerciante también presentaba un puntazo a la altura de los pulmones, que al igual que los brutales golpes en la cabeza le podrían haber ocasionado el deceso. Lo curioso del caso es que el o los asesinos no forzaron la puerta de entrada al departamento y que Gauto fue, de alguna manera, sorprendida dentro de su habitación.El expediente actualmente se encuentra en el Juzgado de origen, el Instrucción 2, a cargo del magistrado César Yaya.




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