En enero, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizó controles y evitó el ingreso de 17.163 kilogramos de productos de origen animal y vegetal que no cumplían con las normativas vigentes. Las detecciones se produjeron en el puesto estratégico de Bernardo de Irigoyen, en el límite fronterizo con Brasil, como parte de las acciones para resguardar la salud pública y el estatus fitozoosanitario nacional.
Los agentes del Centro Regional Corrientes-Misiones identificaron irregularidades en el transporte de carnes y chacinados, incluyendo carne bovina con hueso, pollo, chorizos y salchichas.
Asimismo, se detectó el traslado irregular de frutas y hortalizas como papa, cebolla, tomate, mango, banana, palta, limón, piña, uva y pimentón, los cuales carecían de la documentación respaldatoria y las condiciones de inocuidad exigidas por la ley.
Debido a que la falta de estas garantías sanitarias representa un riesgo para la sanidad animal y vegetal del país, el organismo dispuso la desnaturalización de la totalidad de la mercadería. Estas tareas de fiscalización permanente buscan prevenir riesgos sanitarios y asegurar el sostenimiento de los mercados internacionales para la producción agropecuaria argentina.
Quienes deseen conocer qué tipo de productos se pueden ingresar y cuáles no, pueden consultar el apartado “Información para el viajero” en la página web del Senasa.






