El anuncio de que en Posadas se va a realizar la primera “juntada” therian de la provincia salió rápido del círculo de curiosos y se instaló en el centro del debate en redes, con reacciones que variaron entre burlas, rechazo y la pregunta abierta acerca de qué hay detrás del fenómeno.
Macarena Koderer, psicóloga especializada en niños, niñas y adolescentes, compartió su opinión sobre el encuentro y aseguró que “es interesante analizarlo y sería buenísimo que los profesionales de la salud, partiendo de lo que está pasando, salgan un poco más a hablarlo”.
Para la psicóloga, el evento y las repercusiones que tuvo en redes sociales son una oportunidad para reflexionar, sobre todo cuando el fenómeno cala con más fuerza entre las generaciones más jóvenes y en pleno proceso de formación de su identidad.
“Cuando se presenta una situación así, no solamente hay que frenar y evaluar, hay que preguntar. Y en el caso de los niños y adolescentes es necesario hacer el análisis de hasta dónde son libertades y hasta dónde son negligencias, hasta dónde tengo que acompañar como papá y en qué punto la no intervención se vuelve un abandono también”, evaluó la profesional.
Formar parte
El fenómeno de los therians es llamativo no solo en Misiones. En Argentina, la historia más conocida es la de Foxi, un joven que se autoidentifica como zorro y que fue el primero en despertar el debate. Para la psicóloga, el ingrediente animal es lo que hace más sorprendente a los therians.
“El animal, no tiene conciencia reflexiva, ni responsabilidad moral, ni lenguaje emocional. Entonces, hay que preguntarse ¿por qué yo quisiera identificarme con algo que no tiene emoción, que no reflexiona?”, planteó.
Según la profesional, la pregunta es la llave para empezar a entender estas autopercepciones: en lugar de juzgar, consideró que hay que reflexionar y cuestionar para conocer ese porqué.
Desde el aspecto clínico, Koderer mencionó que el fenómeno puede ocultar estrategias “de huida, de supervivencia psíquica, para querer sentirse quizás parte de un mundo”, pero consideró que eso se produce “porque en el mundo humano hay algo que estuvo fallando”.
Y eso lo ejemplificó con las repercusiones que trajo el evento. “Lo primero que sale en las redes cuando publicaron las noticias es el insulto, es la agresión incluso, la opinión del otro sobre la forma de percibirse. A mí eso me parece igual de loco que una persona se autoperciba animal”, analizó Koderer,
A juicio de la profesional, la mejor respuesta es tomar “una postura de llevar a la reflexión, de analizar. Y en todo caso, en esa profundidad de análisis, acompañar como familia”.
El desafío es encontrar el equilibrio para acompañar. Sin contención, “estás dejando a una persona que está construyendo su identidad a la deriva, que haga y decida lo que quiera”, pero la aceptación automática tampoco es una respuesta. “Si validamos de entrada como padres, como adultos, como profesionales, es una negligencia”, cerró.
¿Qué significa ser therian?
El primer paso para entender el fenómeno es definirlo. Las personas que se identifican como therians sostienen que tienen una conexión profunda -emocional, espiritual o identitaria- con un animal. No se trata de disfrazarse ni de “jugar” a ser otro ser vivo, sino de una autopercepción que, según quienes forman parte de la comunidad, forma parte de quiénes son. Algunos expresan esa identidad a través de gestos, comportamientos o encuentros con otros therians, mientras que otros solo lo viven de manera interna. El fenómeno se visibilizó en los últimos años a partir de las redes sociales y genera debates cruzados especialmente cuando aparece en edades tempranas.
Encuentro en Posadas
La reunión está pactada para este viernes, a partir de las 16, en la plaza 9 de Julio de esta capital. “Se juntan para conocerse y armar una comunidad donde todos se autoperciban como determinado animal”, explicó Koderer.









