La provincia de Misiones continuará atravesando jornadas marcadas por el calor intenso, el aumento de la sensación térmica y la escasa probabilidad de lluvias, en un contexto dominado por un bloqueo atmosférico que impide el avance de frentes fríos y sistemas generadores de precipitaciones significativas. El patrón de tiempo mayormente estable se mantendrá al menos hasta el viernes, mientras que recién para el sábado se anticipa un cambio más marcado en las condiciones; según la Dirección General de Alerta Temprana (DGAT).
Para este jueves 5 de febrero se prevé una jornada con sol predominante y temperaturas en ascenso en todo el territorio provincial. La presencia de una gran masa de aire caliente genera un bloqueo que frena la llegada de sistemas inestables, lo que extrema las condiciones de calor y sostiene las alertas por altas temperaturas y elevados niveles de radiación ultravioleta. A este escenario se suma un incremento del bochorno durante la tarde, impulsado por la combinación del viento del sector noreste y la elevada humedad ambiental.
De acuerdo con el pronóstico oficial, no se esperan precipitaciones durante el jueves, con una probabilidad que oscila entre el 10 y el 25 por ciento. La posibilidad de nieblas y neblinas será baja, mientras que los vientos soplarán mayormente del noreste y sureste, con velocidades que irán de los 3 a los 15 kilómetros por hora y ráfagas que podrían alcanzar entre 10 y 30 kilómetros por hora.
En cuanto a las temperaturas, la máxima provincial se estima en 38 grados en Eldorado, con una sensación térmica que podría trepar hasta los 39 grados, mientras que la mínima rondaría los 20 grados en Apóstoles.
Para el viernes 6 de febrero se anticipa una tendencia hacia una mayor inestabilidad, aunque el ambiente continuará siendo caluroso y húmedo. El descenso de la presión y la actuación de un gran sistema de baja presión favorecerán la aparición de chaparrones puntuales, que se concentrarían principalmente en el noroeste de la provincia y serían de escasa importancia. Durante la tarde y la noche, los vientos predominantes del noroeste acentuarán la sensación de pesadez, en lo que se perfila como una transición hacia un cambio de tiempo más generalizado.

La temperatura máxima provincial alcanzaría los 37 grados en Posadas, mientras que la mínima se registraría en Bernardo de Irigoyen, con alrededor de 19 grados.
El sábado 7 de febrero marcaría finalmente un cambio más notorio en las condiciones del tiempo. La aproximación de un frente frío sobre el Atlántico generará inestabilidades y la formación de una línea de tormentas que podría afectar a toda la provincia. Con el ingreso de una masa de aire más frío, los vientos comenzarán a rotar al sector sureste, señalando el inicio de un descenso gradual de las temperaturas.
La temperatura máxima provincial rondaría los 37 grados en Montecarlo, con una sensación térmica similar, mientras que la mínima sería de 21 grados en Apóstoles.






