Un efectivo de la Policía Federal Argentina protagonizó esta mañana una protesta inédita frente a la Casa de Gobierno en pleno centro porteño: se esposó a la reja perimetral de Balcarce 50, uniformado y portando su arma reglamentaria, para visibilizar presuntas irregularidades internas, denuncias de corrupción y reclamos salariales dentro de la fuerza.
La situación, que generó tensión en la zona y activó los protocolos de seguridad, se inició alrededor de las 10.40 de la mañana, cuando el cabo Miguel Ángel Montiel se apostó solo frente al despacho presidencial con una pancarta denunciando “corrupción” en la Superintendencia de Transporte de la PFA.
El agente -que presta servicio en la Comisaría Belgrano Norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires– se presentó en el lugar correctamente uniformado y con su arma reglamentaria visible, y se esposó a la reja como forma de protesta por lo que considera manejos indebidos, falta de transparencia y deficiencias en la gestión interna de la fuerza.
La pancarta que exhibía Montiel, según pudo verse en videos y fotografías difundidos en redes y medios, llevaba la leyenda “P.F.A. Corrupción. Superintendencia de Transporte”.
Fuentes periodísticas consignaron que el cabo denuncia que en algunos servicios de policía adicional -una modalidad por la cual efectivos policiales brindan seguridad paga en eventos o instituciones- existen supuestos “empleados fantasmas” cuyos adicionales se cobran sin que el personal realmente trabaje, y que los recursos terminan “yendo a caja”, en referencia a una presunta recaudación ilegal por parte de superiores.
Además de las irregularidades, la protesta también fue leída por algunos medios como un reclamo por los bajos salarios y condiciones laborales dentro de la fuerza, situación que ha generado malestar en distintos sectores policiales.
Reacción de seguridad y traslados
La presencia de un efectivo armado protestando a pocos metros del despacho presidencial activó los protocolos de seguridad de la Casa Rosada y de la Casa Militar. Efectivos de seguridad conformaron un cordón para contener la situación y evitar incidentes mayores.
Tras unos minutos de protesta, Montiel fue apartado del vallado y trasladado a la sede de la Policía Federal Argentina, donde sería recibido para que formalizara su reclamo ante Asuntos Internos, según indicaron fuentes oficiales.
Hasta el momento, no se conocieron comunicados oficiales ni pronunciamientos públicos de la PFA sobre el episodio ni sobre eventuales medidas administrativas o disciplinarias en torno al reclamo del cabo Montiel.
Contexto de malestar en las fuerzas de seguridad
La protesta individual de Montiel se da en un contexto más amplio de malestar en algunos sectores de las fuerzas de seguridad por cuestiones salariales y condiciones de trabajo. Si bien los integrantes de la PFA y otras fuerzas no pueden realizar medidas de fuerza tradicionales como paros o huelgas, en los últimos tiempos se han observado manifestaciones personales o simbólicas como forma de visibilizar conflictos internos.
Este episodio se suma a una serie de reclamos y tensiones que se han hecho públicos en distintos puntos del país, y plantea nuevamente el debate sobre cómo canalizan sus inquietudes los agentes de seguridad en una estructura que limita expresamente medidas colectivas de protesta.





