De cara al próximo inicio del ciclo lectivo, las autoridades sanitarias recordaron a las familias la importancia de que niños y adolescentes reciban el refuerzo de algunas vacunas para proteger su sistema inmunológico, además de completar los controles médicos que sirven para detectar de forma temprana situaciones que puedan afectar el completo bienestar físico, psíquico y social de los menores dentro de las instituciones educativas.
Las vacunas no solo protegen a la persona que la recibe sino también a toda la comunidad. Los chicos de cinco años al ingreso escolar deben colocarse las vacunas IPV que previene la poliomielitis, la triple viral SRP que previene el sarampión, la rubéola y las paperas, la triple bacteriana celular que previene la difteria, el tétanos y la tos convulsa; y la vacuna contra la varicela.
Las chicas y los chicos de 11 años (nacidos en el año 2015) deben aplicarse la triple bacteriana acelular que previene la difteria, el tétanos y la tos convulsa, la antimeningocócica que previene contra las enfermedades meningocócicas invasivas, contra el Virus Papiloma Humano (VPH) para prevenir el cáncer de cuello uterino en las niñas y otras enfermedades relacionadas al VPH tanto para niñas como para niños.
El esquema simplificado es de una dosis única. También la vacuna contra la fiebre amarilla, contra la Hepatitis B: si no tiene esquema de niño, comenzar 1ª, 2ª y 3ª dosis y la Triple viral, deberá tener acreditada al menos dos dosis de esta vacuna.
Además del calendario de vacunación, los chicos deben recibir control de salud visual, auditiva y de crecimiento con los médicos especialistas, además de contar con una alimentación sana y actividad física.









