Cada 4 de febrero, comunidades culturales, cinéfilas y fanáticos del género celebran el Día del Orgullo Zombi, una efeméride informal dedicada a los muertos vivos, figuras que trascendieron el cine de terror para convertirse en un fenómeno cultural global.
La fecha rinde homenaje al nacimiento de George A. Romero, ocurrido el 4 de febrero de 1940, considerado el padre del zombi moderno. Con el estreno de La noche de los muertos vivos en 1968, Romero rompió con el terror clásico y resignificó al zombi como una metáfora social: masas sin voluntad, consumismo extremo, miedo al otro y colapso del orden establecido.
Desde entonces, el género creció y se diversificó en cine, series, literatura, videojuegos y eventos culturales, con expresiones que van desde el horror puro hasta la sátira y la crítica política. Marchas zombi, festivales temáticos y proyecciones especiales forman parte de las celebraciones que se replican en distintas ciudades del mundo.
Más allá del maquillaje y la estética, el Día del Orgullo Zombi funciona como una reivindicación del género y de su capacidad para reflejar tensiones sociales contemporáneas, desde pandemias hasta crisis de identidad colectiva.
Cómo se celebra en el mundo
Aunque no se trata de una fecha oficial, el 4 de febrero es aprovechado por comunidades creativas en distintos países para organizar actividades que combinan estética, humor y reflexión cultural.
En ciudades de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España, México, Brasil y Japón, se realizan marchas y caminatas zombi, conocidas como Zombie Walks, con disfraces, maquillaje y performances urbanas. Si bien muchas de estas expresiones suelen concentrarse en Halloween, el Orgullo Zombi suma cada año nuevas celebraciones ligadas al calendario cultural alternativo.
En paralelo, cines independientes y centros culturales programan funciones especiales de clásicos del género y charlas sobre el zombi como símbolo social, abordando temas como el consumismo, las pandemias, la alienación y el control social.
El mundo gamer y del streaming también se suma con maratones temáticas, transmisiones en vivo y contenidos especiales vinculados a videojuegos y series de zombis, mientras que en redes sociales circulan memes, análisis y producciones de cosplay bajo hashtags como #ZombiePrideDay y #OrgulloZombi.
Más allá del maquillaje y la estética, el Día del Orgullo Zombi funciona como una reivindicación del género y de su capacidad para reflejar tensiones sociales contemporáneas. Así, cada 4 de febrero, los muertos vivos vuelven a caminar -al menos simbólicamente- para recordar que el terror también puede ser una forma de contar la realidad.





