En un contexto marcado por los despidos recientes y un fuerte deterioro del clima laboral, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) llevó adelante este lunes las elecciones de delegados y delegadas en el Instituto Nacional de la Yerba Mate. La votación se realizó en la vía pública, luego de que las autoridades del organismo impidieran el ingreso del gremio a la sede ubicada en la capital provincial.
La secretaria general de ATE Misiones, Miriam López, explicó que el proceso fue consecuencia directa de la decisión de los trabajadores de organizarse gremialmente. Señaló que la afiliación se realizó pese a presiones internas y remarcó que existió un intento de la patronal de influir en la representación sindical. “A pesar de los aprietes, porque eso es la nota de color, la patronal pretendía dirigirles a ellos cuál era el gremio que debían representarlo”, expresó.
Según relató, una vez formalizada la organización sindical, el gremio notificó al INYM y a los ministerios de Trabajo de la Nación y de la provincia. Aclaró que ninguno de esos organismos objetó el proceso ni lo declaró inválido. Sin embargo, sostuvo que el Directorio del Instituto resolvió no autorizar el uso de las instalaciones para la votación, lo que obligó a modificar la modalidad prevista.
Ante esa negativa, ATE avanzó igualmente con el cumplimiento de su estatuto. López detalló que la elección había sido programada con 45 días de anticipación y que, al no abrirse las puertas del organismo, se montó el operativo sobre la vereda. “Armamos el gazebo, la silla, la mesa, la urna, el cuarto oscuro fue el auto de ATE, la camioneta de ATE, y ahí los compañeros emitieron su voto y eligieron sus delegados”, describió.
La dirigente sindical remarcó que la jornada se desarrolló sin incidentes y negó cualquier intención de confrontación. Aseguró que el único objetivo fue garantizar el derecho a la representación gremial. “Simplemente estábamos cumpliendo con nuestro derecho y nada más, nada raro”, afirmó durante la entrevista brindada a FM 89.3 Santa María de las Misiones.

Consultada sobre el vínculo con el presidente del INYM, Rodrigo Martín Correa, López indicó que no existe diálogo. Sostuvo que desde el gremio se intentaron canales formales de comunicación, aunque sin respuesta directa. Relató que ese día el funcionario se retiró del edificio acompañado por personal policial, una actitud que consideró innecesaria y provocadora. “Es lamentable esas actitudes que tienen algunos funcionarios con una cuotita de poder”, señaló.
La referente gremial vinculó la elección de delegados con los 21 despidos producidos a fines de diciembre y cuestionó que el ajuste haya recaído exclusivamente sobre el personal. Indicó que se trata de trabajadores de planta permanente, con un promedio de entre 15 y 20 años de antigüedad, mientras que la estructura directiva permaneció sin cambios. “Llamativamente el directorio se mantuvo intacto”, sostuvo.
López confirmó que el gremio avanza con presentaciones judiciales para impugnar las cesantías, en especial en los casos que cuentan con tutela sindical. Precisó que los asesores legales ya se encuentran trabajando y que los trabajadores despedidos recibieron asesoramiento jurídico para encarar las acciones correspondientes.
En ese marco, advirtió sobre un clima de temor dentro del organismo y no descartó nuevas desvinculaciones. Aseguró que circulan rumores de más despidos y afirmó que el miedo se utiliza como herramienta disciplinadora. “Están infundiendo el miedo”, dijo.





