En medio de una crisis económica y recesión que golpea a la Argentina, el consumo sigue por el suelo en el sector comercial y afecta en mayor o menor medida en todas las provincias.
En San Javier, si bien no hay cierres ni despidos masivos, la actualidad marca que los consumidores buscan promociones y descuentos a la hora de realizar sus compras, en una clara muestra del cambio en la forma de consumo de los sanjaviereños y brasileños que cruzan la frontera.
Adrián Iasinski, presidente de la Cámara de Comercio de San Javier explicó a la FM 89.3 Santa María de las Misiones que “la gente busca precio, busca promoción”, dijo.
Comentó que “cuando un súper lanza promociones un día, se nota enseguida cómo suben y bajan las ventas según quién hace el descuento”, explicó, y añadió que muchos clientes intentan ahorrar comprando mercadería esencial por bulto, tomando como ejemplo el rubro supermercados.
Actualmente, en la ciudad se observa una estabilización de precios, con variaciones que rondan el 2% mensual. Sin embargo, aclaró que el problema central no es el precio sino la caída del consumo. “Lo que está faltando ahora es que se reactive el consumo”, afirmó.
Durante el primer mes del año, confió el supermercadista, fue poca la actividad, pero que “históricamente” enero fue así para el comercio debido a la salida de los vecinos por vacaciones y al turismo hacia otros destinos, lo que genera una merma en las ventas. No obstante, destacó que diciembre con las ventas navideñas dejó un leve repunte y que febrero comenzó con mejores señales, impulsadas por el inicio de los cobros y el comienzo de clases.
En cuanto al entramado comercial local, Iasinski remarcó que, pese a las dificultades, San Javier no sufrió cierres significativos ni despidos masivos. “Algún emprendimiento cerró, pero se abrieron otros. El sanjaviereño sigue apostando al comercio local”, señaló. En este sentido, subrayó el esfuerzo colectivo para sostener la actividad y el empleo, aun en un contexto económico adverso.
Contrabando y riesgo sanitario
Uno de los puntos que más preocupa al sector es el ingreso de mercadería desde Brasil, especialmente alimentos sin control bromatológico. Iasinski alertó que “ingresan embutidos, fiambres y carne sin ningún control bromatológico ni cadena de frío. Desde que salen del otro lado hasta que llegan acá pasan al menos una hora sin refrigeración”, advirtió.
“Más allá del daño económico al comercio que paga impuestos, lo que más nos preocupa es el riesgo para la salud de los ciudadanos”, sostuvo, y lamentó que los reclamos realizados como Cámara no hayan tenido respuestas concretas: “quedaron en notas solamente”, dijo.
Respecto a la apreciación del real, explicó que en San Javier el impacto es más moderado debido al cruce por balsa entre esta ciudad misionera y Porto Xavier, lo que actúa como una barrera natural. Si bien hay vecinos que cruzan a Brasil y brasileños que vienen a comprar, aseguró que actualmente la balanza comercial informal se encuentra equilibrada.

Expectativas en este 2026
De cara a los próximos meses, Iasinski destacó las expectativas puestas en el comienzo del ciclo lectivo, que ya comenzó a mover a librerías y comercios del rubro. “Las librerías ya empezaron con promociones y a mostrar sus productos”, comentó. Aun así, pidió empatía con los consumidores que cruzan la frontera en busca de precios más bajos: “Hay que entender el contexto y la necesidad de la gente”.
Al proyectar el panorama para 2026, el titular de la Cámara fue enfático en su mirada optimista: “Esto no es para pesimistas. El comerciante siempre mira el horizonte y cree que va a estar mejor. A veces el contexto no acompaña, pero el emprendedor siempre busca mantener su negocio y generar mano de obra”, afirmó a la radio FM 89.3
También valoró los programas Ahora como una herramienta clave del Gobierno provincial para incentivar el consumo, especialmente en rubros como materiales de construcción y electrodomésticos.
Éxodo laboral hacia Brasil
Finalmente, el presidente de la Cámara confirmó que San Javier no es ajena al éxodo de mano de obra hacia Brasil, una problemática que se arrastra desde hace al menos dos años y que se profundizó recientemente.
Indicó que la falta de empleo local, sumada a la crisis de las economías regionales como la madera y la yerba, empuja a muchos jóvenes a buscar trabajo del otro lado de la frontera, aprovechando además la temporada de cosecha en el país vecino, donde pueden hacer una pequeña diferencia económica a su favor.
“Van porque la necesidad está. Muchos trabajan en blanco y no se los puede culpar”, concluyó.








