Las personas que presentan una enfermedad o condición de salud que limita o impide el desarrollo de una actividad laboral pueden acceder en 2026 a la Pensión No Contributiva por Invalidez Laboral, un beneficio destinado a quienes atraviesan una situación de vulnerabilidad social. La prestación es gestionada por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) junto al Ministerio de Salud, que absorbió las funciones de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Para acceder a este beneficio es obligatorio contar con un Certificado Médico Oficial (CMO) que acredite una incapacidad laboral igual o superior al 66%, además de cumplir con una serie de requisitos económicos y administrativos. Entre ellos, se establece que el solicitante no debe percibir otra jubilación o pensión, ni estar registrado como trabajador en relación de dependencia, autónomo o monotributista dentro del régimen general.
Asimismo, los organismos intervinientes evalúan los ingresos del grupo familiar, la residencia en el país y el cumplimiento de las condiciones administrativas vigentes. El trámite puede iniciarse de manera digital a través de Mi ANSES o de forma presencial, solicitando turno previo. El monto mensual de la pensión equivale al 70% de la jubilación mínima vigente.
Cómo solicitar la pensión
El proceso para acceder a la pensión por invalidez laboral consta de distintas etapas y requiere cumplir con requisitos médicos, sociales y legales. El beneficio está destinado a personas que, por su condición de salud, no logran insertarse plenamente en el mercado laboral.
La gestión puede realizarse en las delegaciones de ANSES, con turno previo, o en los Centros de Atención Local (CAL) que pertenecían a la ANDIS. Allí se debe presentar la documentación personal, como el DNI, la constancia de CUIL y los certificados médicos que acrediten la discapacidad.
Un paso clave del trámite es la obtención del Certificado Médico Oficial, emitido por hospitales públicos o profesionales habilitados, donde se detallan el diagnóstico, la evolución de la patología y el grado de incapacidad laboral.
Una vez presentada la solicitud, se evalúa cada caso de manera individual y determina si corresponde el otorgamiento de la pensión. En caso de aprobación, el beneficiario comienza a percibir el pago a través de ANSES. Si la solicitud es rechazada, existe la posibilidad de presentar un reclamo administrativo o iniciar acciones por la vía judicial.
Qué enfermedades cubren
Si bien no existe un listado oficial de patologías que garantice el acceso automático al beneficio, hay enfermedades que con frecuencia son evaluadas positivamente, según el grado de afectación funcional y la situación social del solicitante. Entre ellas se encuentran:
- Alzheimer
- Arterioesclerosis
- Artritis reumatoide
- Artrosis
- Cáncer (incluido cáncer de pulmón)
- Colitis ulcerosa
- Demencia
- Enfisema pulmonar
- Epilepsia
- Esclerosis múltiple
- Fibrilación auricular
- Glaucoma
- Hernia cervical
- Hipertensión pulmonar
- Hipoacusia
- Insuficiencia mitral
- Insuficiencia renal crónica
- Lumbalgia crónica
- Lupus eritematoso sistémico
- Miastenia gravis
- Mal de Parkinson
- Patologías severas en las manos
- Pérdida de visión
- Síndrome de Arnold-Chiari
Fuente: iProfesional









