Un insólito robo a los árbitros del partido entre Guaraní y Defensores de Puerto Vilela se registró el último domingo por la tarde, una vez finalizado el encuentro en el Clemente Argentino Fernández De Oliveira.
Según la denuncia de Fernando Rekers y sus colaboradores, tras el pitazo final el equipo arbitral regresó al vestuario y se topó con una inesperada situación: habían sido sustraídos del lugar los teléfonos celulares y las billeteras, en una de las cuales había ni más ni menos que alrededor de 1500 dólares, unos 2.250.000 pesos al valor de cambio actual, al decir de los denunciantes.
De manera inmediata se inició una investigación por parte de efectivos de la comisaría Primera, dependientes de la Unidad Regional I de la Policía de Misiones, quienes no tardaron en llegar a dos de los colaboradores de Guaraní, responsables de las llaves del vestuario de los árbitros, quienes terminaron detenido.
Todas las sospechas recayeron sobre ambos individuos, primeramente porque el acceso al vestuario desde calle Ramón García no se encontraba violentado (y el acceso desde la cancha contó en todo momento con custodia policial); pero además porque desde el propio club se indicó a los investigadores que el único juego de llaves existente estaba en poder de los aprehendidos.
La investigación sumó un nuevo capítulo unos pocos minutos más tarde, cuando los efectivos policiales lograron encontrar los teléfonos celulares en los baños de la platea sur.
Anoche, al cierre de esta edición, la labor policial continuaba tanto para dar con los 1.500 dólares sustraídos como para obtener nuevas pistas que permitan establecer el grado de responsabilidad de los sospechosos en el por lo menos curioso episodio registrado en Villa Sarita.









