El cruce fronterizo por Paso Rosales, en San Pedro, registró durante la segunda quincena de enero un leve aumento del movimiento, impulsado por el flujo combinado de turistas que viajan hacia Brasil y de quienes regresan al país. El repunte se reflejó principalmente en la actividad hotelera, gastronómica y en las estaciones de servicio, aunque los niveles se mantuvieron por debajo de los registrados en temporadas anteriores.
Así lo señaló Raúl Añais, secretario de Turismo de la Cámara de Comercio de San Pedro, quien en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones explicó que el incremento se dio por la superposición de viajes de ida y vuelta en plena temporada de vacaciones. “Se juntan los que están yendo a las playas con los que están volviendo, y eso genera un poco más de movimiento”, indicó.
Según detalló, el impacto fue más visible durante los fines de semana, cuando se registraron picos de ocupación. En particular, mencionó que el 28 de enero la ocupación hotelera rozó el 100%, mientras que durante los días de semana el movimiento fue considerablemente menor.
En la mayoría de los casos, las estadías fueron muy cortas, vinculadas al cruce fronterizo. “La gente llega cerca de las seis de la tarde, pernocta y al otro día a las seis de la mañana ya retoma el viaje”, explicó. No obstante, destacó que algunos viajeros, especialmente los que regresan desde provincias más alejadas como Tucumán o Salta, optan por quedarse uno o dos días para descansar antes de continuar.
Añais señaló además que desde el sector turístico local se está trabajando para ampliar la permanencia de los visitantes, con propuestas vinculadas al turismo de naturaleza. Entre ellas, mencionó actividades de interpretación ambiental en el Parque Araucaria -ubicado dentro del casco urbano- y excursiones a los parques Piñalito y Cruz de Caballero, que incluyen senderos de distinta dificultad, saltos de agua y opciones de camping.
“Estamos mostrando nuestra selva y nuestros parques. No es todavía el nivel que esperábamos, pero creemos que despacito esto va a ir convirtiendo a San Pedro en un destino más permanente”, sostuvo.
El otro movimiento: trabajadores que cruzan a Brasil
En paralelo al turismo, el funcionario se refirió a otro fenómeno que se hizo visible en el cruce fronterizo: el éxodo laboral hacia Brasil. Aclaró que se trata de una apreciación personal, sin datos oficiales de la Cámara, pero remarcó que San Pedro, como otras localidades de Misiones, históricamente ha registrado migraciones temporarias por falta de trabajo.
“Antes la gente se iba a Corrientes, Entre Ríos, Buenos Aires o al sur. Hoy elige Brasil porque está más cerca y no tiene que dejar a su familia por tanto tiempo”, explicó. Según describió, muchos trabajadores cruzan durante la semana y regresan los fines de semana.
Los principales destinos laborales están vinculados a cosechas y tareas rurales, especialmente para quienes trabajaban en la tarefa yerbatera, aunque también observó un aumento de jóvenes que buscan oportunidades ante la escasez de empleo formal registrado en la región.
Añais señaló que estados como Santa Catarina atraviesan un escenario de pleno empleo, lo que convierte al país vecino en un polo de atracción. En ese contexto, planteó que el fenómeno podría ser abordado como una oportunidad. “Brasil tiene un desarrollo industrial muy fuerte. Técnicos formados acá consiguen trabajo formal allá y vuelven con experiencia y capacitación que hoy no tenemos”, afirmó.
No obstante, advirtió sobre la necesidad de mayor control y asesoramiento, para evitar que los trabajadores caigan en ofertas laborales engañosas o expectativas que luego no se cumplen.
Finalmente, recordó que el Paso Rosales funciona todos los días de 7 a 19 horas, y recomendó a quienes realizan viajes largos pernoctar en San Pedro y cruzar temprano, para evitar la circulación nocturna por rutas brasileñas, que consideró más riesgosas.




