La familia de Ramiro Lynch, un argentino de 37 años oriundo de Buenos Aires, vive horas de profunda angustia tras su desaparición en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú. El joven, que se encontraba viajando por Brasil desde hacía un tiempo, fue visto por última vez luego de haber sufrido un grave accidente que le dejó una pierna severamente lesionada, por lo que se movilizaba con muletas color verde.
En comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones su padre, Gustavo Lynch, relató que el último contacto regular con Ramiro se perdió a comienzos de diciembre y que posteriormente se enteraron, a través de un amigo brasileño, del accidente. “Una persona lo quiso agarrar en un puente, él se tiró o se cayó, no sabemos bien, y cayó desde unos 10 o 15 metros sobre una vía del tren. Se rompió la pierna, una fractura expuesta de tibia”, explicó.
Según detalló, Ramiro fue asistido por bomberos y trasladado a la ciudad de Ourinhos, en el interior del estado de San Pablo, donde fue operado el 23 de diciembre y nuevamente el 2 de enero. Tras recibir el alta médica, Gustavo viajó para reencontrarse con su hijo. “Estuve unos días con él en una posada y decidimos traerlo, él estaba muy impactado, en una situación de paranoia, con miedo, en shock”, señaló.
Padre e hijo se trasladaron luego hasta Foz de Iguazú con la intención de cruzar a la Argentina y gestionar un pasaporte provisorio en el consulado, ya que Ramiro había perdido toda su documentación en el accidente. Sin embargo, allí se produjo la desaparición. “En Foz le agarró una crisis, tenía mucho miedo. Yo entré a cambiar plata y cuando salí, ya no estaba”, contó el padre.

La madre de Ramiro, Ana Lynch, remarcó que su hijo no representa ningún peligro para terceros y pidió colaboración a la comunidad. “Ramiro no es peligroso para nadie. Puede estar asustado, gritar o enojarse, pero es por miedo. Si alguien lo ve, por favor que lo ayuden”, expresó. Su padre también destacó su perfil sensible y espiritual: “Él es muy católico, está muy con Dios y con la religión”.
La familia realizó denuncias ante la Policía Civil y Militar de Brasil, el consulado argentino y recorrió hospitales, centros de asistencia social y refugios. “Entendemos que puede estar en situación de calle”, indicó Gustavo, quien sostuvo que Ramiro suele viajar de manera nómade. “Hizo más de seis mil kilómetros en bicicleta, va con su flauta, hace pan. Lo que era una aventura, para nosotros ya era una preocupación”, agregó su madre.
Mientras continúa la búsqueda, la familia mantiene la esperanza de encontrarlo con vida y poder traerlo de regreso al país. “Espero un milagro, que no esté sufriendo”, dijo Ana, visiblemente emocionada. Para aportar cualquier información, se solicita comunicarse al los teléfonos 1132034799 o sino al 1160415055.








