Lejos de retroceder, el maltrato equino se profundizó con fuerza en Misiones durante 2025. Así lo advirtió el presidente de la Fundación “Libre Relincho”, Roberto Michel, quien aseguró a PRIMERA EDICIÓN que los casos de abandono y crueldad hacia los caballos crecieron un 60% en comparación con años anteriores.
El dato saltó del trabajo cotidiano que realiza la organización en cuanto a rescates, rehabilitación y de acompañamiento judicial en aquellos casos de maltrato extremo. “Se va un año que fue mucho más demandante que otros. Registramos un aumento muy marcado de casos respecto a 2024 y 2023”, enfatizó Michel, quien también contó que actualmente la fundación alberga 17 animales, la mayoría considerados “de plantel fijo”, debido a la complejidad de las secuelas físicas y sanitarias que presentan. “No es solo rehabilitarlos, después hay que conseguir adoptantes responsables, y para eso tenemos un protocolo muy estricto”, explicó. Para el referente de los proteccionistas equinos, el fenómeno “excede lo estrictamente animal y refleja una crisis social grande”, dijo.

Y luego agregó: “Nos estamos encontrando con una sociedad rota en esos aspectos. La verdad es que existe un fuerte retroceso a nivel social, pese a que se discuten reformas en el Código Penal para fortalecer la ley de maltrato animal y penalizar a sus responsables”, analizó.
En ese mismo sentido, el hombre vinculó el aumento de la violencia hacia los animales con los efectos pospandemia y la crisis económica. “Hay estudios mundiales que hablan de un rompimiento de los valores sociales en distintas escalas a partir del aislamiento obligatorio y dentro de todo eso también está el maltrato animal que va en aumento, lamentablemente”, sostuvo.
Y luego enumeró casos palpables ocurridos durante el año, cuando la fundación intervino en múltiples rescates en Posadas, Candelaria, Santa Inés y distintas localidades del interior. En varios de esos rescates, la gravedad de las lesiones impidió salvar a los animales.
“Hubo fracturas, maltrato y situaciones de crueldad extrema. Incluso nos tocó ver muchas veces cómo en los conflictos entre vecinos, terminaban descargándose contra los animales, que siempre son los perjudicados”, lamentó. Uno de los episodios más dolorosos fue el de un caballo joven que debió ser sacrificado tras quedar paralítico por la sobrecarga que era obligado a llevar cada día.
Los peligros
Por otra parte, Michel advirtió que en el interior de la provincia la situación es más “terrible, pero permanece más oculta que en Posadas, donde el problema se agrava por la sobrepoblación de equinos en zonas urbanas”.
“El equino es un animal de campo, no debe estar en la ciudad. Hay una convivencia que no corresponde y que genera riesgos”, remarcó. “Permanentemente hay caballos sueltos en los barrios, plazas y bulevares, provocan accidentes viales o lesiones graves a las personas, si las muerden o las patean. Ni hablar de los animales que son maltratados y lastimados y luego terminan siendo sacrificados por la ausencia de infraestructura para su atención”, prosiguió entre la indignación y la resignación.
“Además, otra cosa: como vecinos tenemos derecho a usar el espacio público sin encontrarnos con animales de gran porte, con el riesgo de que nos pateen, nos muerdan o provoquen un accidente vial”, sostuvo, y citó el artículo 41 de la Constitución Nacional, que “garantiza el derecho de todos a un ambiente sano”.
“Otra cuestión, no menor, es que la problemática también involucra cuestiones de salud pública”, acotó Michel, quien recordó además que muchos de los caballos son manejados por menores de edad, carecen de control sanitario, vacunación o seguimiento veterinario”.
“Hace poco tuvimos un brote de encefalomielitis equina y podemos volver a tenerla. Es una enfermedad que se transmite a humano y es mortal. Sin embargo, todo parece indicar que no se toma dimensión”.
Por último, a más de tres años de la ordenanza que prohíbe la tracción a sangre en Posadas, el presidente de Libre Relincho cuestionó su falta de implementación: “La ordenanza está vigente desde 2021, pero apenas sí se hizo la sustitución. Actualmente todavía quedan 12 carreros registrados. Si se hubiera trabajado como correspondía, estas personas podrían estar integradas con un trabajo digno y los animales ya adoptados”, cerró.








