Cómo combinar flores y aromáticas en la huerta para repeler insectos

Las plagas son un factor muy importante a tener en cuenta durante la realización no sólo de cultivos a campo o bajo cubierta sino también durante la producción de las especies de la huerta

17/10/2021 15:58

El aumento de la biodiversidad, tanto espacial -haciendo uso de policultivos y asociaciones– como temporal -aplicando rotaciones planificadas-, junto con mantener el suelo sano y vivo, son la principal estrategia para conseguir un sistema en equilibrio en nuestras huertas y cultivos.

Como estrategia de prevención de plagas, se sugiere la incorporación de especies aromáticas y medicinales como lavanda, romero, orégano, cedrón, salvia, menta, ruda, perejil, albahaca, entre otras.

En tanto, también se considera de gran importancia la inclusión de flores y ornamentales como caléndulas y copetes, así como la inclusión de especies nativas. De esta manera estaremos enriqueciendo diferentes estratos, aromas y colores que actuarán de forma disuasoria, creando un ambiente adverso para la circulación de insectos que se alimentan de tejidos y sustancias vegetales, a la vez que se estará favoreciendo el control biológico.

Los insectos son parte del ecosistema y no se puede ni debe eliminarlos. El cambio, entonces, es de carácter filosófico, de enfoque del problema: se debe cambiar la lógica de “eliminar” por la de “manejar” y así mantener las poblaciones de insectos en niveles que no produzcan daños económicos.

A su vez, la aparición de plagas y/o enfermedades sirve como un indicador de desequilibrio en la huerta y como aliados en el diagnóstico del sistema.

 

Manejo y prevención

En cuanto a las aromáticas, se recomienda tener en cuenta sus características específicas, es decir, planificar su ubicación sabiendo si son perennes o anuales, hábito de crecimiento, porte y requerimientos de agua y luz.

Plantas perennes: romero, lavanda, salvia, orégano, por su larga vida, porte, tamaño y por sus requerimientos de suelo y riego es aconsejable utilizarlas como parte del cerco vivo, o destinarlas a canteros particulares y/o cabeceras de bancales.

Plantas anuales: coriandro, mostaza, manzanilla, eneldo, perejil, albahaca, ciboullete, ajo entre otras, pueden ubicarse tanto en el cerco
como al interior de los canteros.

No incorporar especies rastreras a canteros, como es el caso de las mentas, ya que resultan muy invasivas.

 

Asociaciones recomendables

Albahaca + tomate + copetes. Ayuda a controlar nematodos, mosca, e incluso mosquitos.
Salvia + coles + zanahoria. Repelente de pulgones y dípteros (moscas).
Salvia + coles + romero. Repelente de pulgones y dípteros (moscas).
Salvia + coles + legumbre (arveja, habas, poroto) + zanahoria + romero. Repelente de moscas y mariposa de las coles. Estimula el crecimiento de zanahoria.
Yerbabuena + ortiga + ajo. Repelente de pulgones e insectos en general.
Menta + coles. Repelente de pulgones.
Caléndula + hortalizas. Pulgones, chinches y gusanos.
Borraja + Tomate. Repele orugas cortadoras.

Es clave dejar florecer algunas plantas tales como apio, brócoli, hinojo, perejil, acelga, que atraen insectos benéficos para la huerta al mismo tiempo que nos proveerán de semillas para su reproducción.

 

Infusiones para la huerta

Lavanda: un litro de agua hirviendo más 300 gramos de flores y tallos de lavanda. Reposar 24 horas y pulverizar plantas atacadas. Este preparado es un repelente para todo tipo de insectos, incluso hormigas, y hasta se ha encontrado cierto efecto sobre hongos.

Infusión de ruda más salvia: 100 gramos de ruda más 100 gramos de salvia en agua hasta que rompa el hervor, se deja enfriar y se filtra. Se
aplica sobre las partes verdes sin diluir. Es para control de pulgones, cochinilla y mosca blanca.

Maceración de ruda: 200 gramos de parte verde más un litro de agua durante siete días. Clave para control de pulgones.

Para utilizar el ajenjo como repelente de ácaros y orugas, la infusión es: 150 gramos de planta fresca más un litro de agua.