Catorce frases célebres de Fontanarrosa, a catorce años de su muerte

El inolvidable "Negro" falleció en su Rosario natal el 19 de julio de 2007, justo en la víspera del Día del Amigo.

19/07/2021 07:05

El 19 de julio de 2007 fallecía a los 62 años en su Rosario natal el humorista gráfico y escritor Roberto Fontanarrosa, uno de los referentes del humor gráfico del país.

Entre sus personajes más conocidos se encuentran el matón Boggie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra y su perro Mendieta. Además fue autor del cuento en la que se basó la película “Metegol”.

Desde 2015, el Día del Humorista argentino se celebra en el cumpleaños de Fontanarrosa, el 26 de noviembre de cada año.

Fontanarrosa es “uno de los artistas que practicaron la resistencia cultural en momentos en que la censura era impuesta con mano de hierro por aquel golpe de Estado”, se destaca en los fundamentos del proyecto que declaró dicha fecha.

A continuación, 14 de sus más ilustres frases:

“Para el Sabio no existe la riqueza. Para el Virtuoso no existe el poder. Y para el Poderoso no existen ni el Sabio ni el Virtuoso”.

“Me genera algo de vergüenza ver si alguien lee mis chistes en el colectivo, digamos. Yo estoy en un boliche y veo que alguien está por mirar un diario y ya me pongo pálido y me digo: “¿Qué pelotudez habré publicado hoy!”.

“Me aburro cuando salgo de vacaciones. No sé qué hacer con el tiempo” 

“Si quieres alcanzar la sabiduría ¡empieza a correr ya!”

“Muy distinto es no decir lo que se piensa que no pensar lo que se dice”.

“El loro plagia la palabra, pero quien está preso es el canario”.

“Reparad en ese pato que corre. Reparad en aquel cordero que trisca. Reparad esa cerca que huyen los animalitos”.

“Lo llamaron científico, estadista y pensador. Pero nunca fue tan feliz como cuando lo llamaron ‘Bichi'”.

“A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle”.

“Me cuesta la relación con la computadora. Me hace más preguntas que mi mujer. Viste que vos decís “Ahora salgo” y la computadora te pregunta: “¿quiere efectivamente salir?”, “Guarda esto?”, “¿Conserva lo otro?”. Dejate de hinchar las pelotas… apagate de una vez por todas”.

“Sólo dos veces mi mujer me despertó antes de las diez de la mañana: una fue cuando me dijo: ‘Invadieron las Malvinas’. Y la otra: ‘Diego firmó para Newell’s’. Dos catástrofes”.

“Cuando digo que yo lo ví jugar a Menotti, salta el tema de la edad y me preguntan, “¿pero cómo, vos lo viste jugar?”. Y Menotti jugador es uno de mis recuerdos más recientes”.

“A mí el fútbol me sirve para acordarme de fechas. Porque soy un desastre para eso. Por ejemplo, se que mi Viejo murió en el 71, pero no se en qué día, o en qué mes. Entonces me guío por los Mundiales”.

“Algunos intelectuales serios habrán ocupado sus horas leyendo a Tolstoi, mientras yo leía El Gráfico”.