A 16 años de la muerte de Vicente Cidade

El eterno cantor popular misionero, coautor de "El Mensú" junto a su hermano Ramón Ayala, falleció el 12 de julio de 2005.

12/07/2021 07:10

Vicente Cidade (izquierda) y su hermano Ramón Ayala flanquean al pintor Mandové Pedrozo (Fotos: Fundación Memoria del Chamamé)

 

Hoy se cumplen 16 años del fallecimiento del músico y compositor José Vicente Cidade, referente de la cultura misionera y autor de renombradas canciones como “El Zorzal Tempranero”, “El Carbonero” junto a Aldo Ariel Breitembruch, así también “El Jangadero”, “Canción del Iguazú” y “El Mensú”, que realizó con su hermano Ramón Ayala, entre otras muchas obras.

Fue violinista, cantautor, promotor cultural, poeta, docente, director coral, creador de la Orquesta Folclórica de Posadas y director de Cultura de la Municipalidad de Garupá.

Vicente Cidade nació en 1930 en el barrio Villa Urquiza de Posadas. En su adolescencia viajó a Buenos Aires, donde se desempeñó como lavacopas en un restaurante, donde su patrón le regaló un violín con la
condición de que estudiara.

Tiempo después comenzó sus estudios en el conservatorio “Silvestre”, del barrio de Barracas y luego en el “Manuel de Falla”. Participó en importantes conjuntos junto al bandoneonista Damasio Esquivel y posteriormente, Mauricio Valenzuela.

En 1965 se puso al frente de la peña folclórica “El Hormiguero”, donde conoció a importantes artistas como: Mercedes Sosa, Argentino Luna, “Zamba” Quipildor y María Helena, quien luego incluiría obras de Cidade como “Bajo el sol de Santa Fe” y “Costera“.

A principios de la década de 1980 integró el “Grupo Purahey”, con esta formación realizaron recordadas presentaciones en las principales salas porteñas.

Años más tarde regresó a Misiones donde se dedicó a la enseñanza de música, y en sus últimos tiempos estuvo a cargo de la Dirección de Cultura de Garupá.

Por su aporte a la cultura, llevan su nombre una plaza de Garupá, el Centro Cultural Cidade y una terraza ubicada en la costanera posadeña, frente al río Paraná.

Así lo reflejó PRIMERA EDICIÓN al día siguiente del hecho