“El litro de nafta súper debería costar entre 74 a 75 pesos”, opinó Faruk Jalaf

Las compañías petroleras señalan que existe un atraso del valor, que va entre el 10% al 15%. Sin embargo, el Gobierno nacional evalúa liberar el incremento de forma gradual para contener el efecto inflacionario.

09/08/2020 10:25

COMPLICACIÓN. Pese a que en los últimos meses subió la demanda “no alcanza a cubrir los gastos operativos”. (Imagen Archivo)

Luego de ocho meses sin variaciones tarifarias en las estaciones de servicio, el Gobierno nacional comenzó a evaluar la posibilidad de descongelar los precios de los combustibles en todas sus variaciones.

La intención fue adelantada por el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Guillermo Nielsen, e impactaría en el transcurso de la semana, aunque aún no se informó el nivel porcentual que alcanzaría. “Peor que la nafta cara es que no haya nafta”, expresó el titular de la petrolera estatal en declaraciones radiales.

Por ello, se espera la confirmación de la fecha y el porcentaje concreto de incremento de los combustibles, que serán definidos por el presidente Alberto Fernández, con una consecuente preocupación por lo que podría ser una escalada de los precios en diversos productos básicos que dependen del transporte.

A nivel nacional, las compañías petroleras remarcan que la elevación del cuadro tarifario debería ser del 15%, pero asumen que eso no se podrá trasladar de inmediato, y deslizan que “será menos de la mitad”, lo que significaría una suba de alrededor del 7%, aunque ese promedio suele tener distintas aplicaciones, siendo que por lo general los combustibles “Premium” suben más que los productos regulares.

Al respecto, consultado por PRIMERA EDICIÓN, el titular de la Cámara de Estaciones de Servicio del Nordeste Argentino (CESANE), Faruk Jalaf sentenció que “aunque todavía no tenemos precisión sobre la fecha exacta en la que se van a descongelar las tarifas, sabemos que el retraso ronda entre el 10% al 15%”.

En dólares, al tipo de cambio oficial, son menos de 70 centavos, uno de los valores más bajos de la región. Por ello, desde el sector petrolero manifiestan que “la nafta está más barata que la leche”.

Jalaf explicó que “en Argentina el precio de la nafta siempre estuvo entre 1,05 a 1,10 valor dólar, por eso si ahora se lo equipara con el dólar oficial, el litro de nafta súper debería estar entre los 74 y 75 pesos, pero no creemos que se dé una suba de ese tipo porque sería algo muy inflacionario. Prevemos que el aumento será progresivo, como ocurrió en la última época del gobierno de Macri, que se iba dando entre el 4% al 5% de acuerdo a la inflación”.

Cabe recordar que en Posadas, desde diciembre del año pasado, y a la espera del descongelamiento, el precio de la nafta súper en las estaciones de YPF se mantiene en $60,04; el litro de Infinia en $66,91; gasoil por $55,54; y gasoil Premium por $65,04.

 

Nivel de ventas por la mitad

“La provincia mejoró su nivel de ventas porque hubo una decisión del Gobierno provincial, acertada, de ir liberando ciertos sectores de la economía y producción regional”, destacó el presidente de la CESANE.

Sin embargo, también indicó que “este incremento de la demanda no alcanza a cubrir los costos operativos, porque necesitamos vender 300 mil litros y llegamos solamente a 150 mil litros a lo sumo. Eso es grave si continúa así. También sabemos que hay otras provincias en una situación peor por la dureza de la cuarentena y tienen su producción parada. Hay que recordar que en Misiones, en las primeras semanas de cuarentena, entre fines de marzo y principios de abril, la venta de nafta fue de un 10% de lo que se vendía anteriormente”.

Sobre los constantes rumores sobre un posible desabastecimiento de los productos, aseguró que “no hay peligro de eso. A nivel nacional sobra petróleo porque se invirtió mucho en la infraestructura de las petroleras”.

 

Situación en Candelaria

Marcelo Amiel, dueño de una estación de servicio en Candelaria, entrevistado por este Diario, destacó que “el precio de los combustibles viene muy atrasado, necesitamos recuperar entre un 10% al 15%, porque los salarios no dejaron de subir, el costo de la energía tampoco. Ya se está por cumplir un año del congelamiento de las tarifas, mientras que los convenios colectivos se fueron aplicando en el verano y en toda esta etapa de cuarentena. No quedó otra que absorber eso en el sector empresarial”.

“Por eso creemos que sería justo que suba el precio del combustible porque está atrasado, principalmente si se compara con lo que se paga en los países limítrofes”, consideró.

En relación al nivel de demanda en Candelaria, Amiel subrayó: “En los primeros meses de la pandemia tuvimos una caída del 75% al 80% en las ventas, cuando solamente cubríamos un 20% o 25% del piso de lo que sería nuestra venta normal. Y ahora subimos hasta alcanzar un 80% a 85% de venta de lo que se vendía antes de marzo de este año, se levantó bastante. La primera parte de la cuarentena fue durísima porque la gente no salía, no había movilidad, después la situación se fue acomodando con una suba de la demanda de manera progresiva”.

 

Remarcaron que el aumento es necesario para enfrentar costos

En todo el país, los estacioneros aguardan precisiones, que partirán desde la petrolera estatal, sobre el nivel de incremento que impactará en el valor de los combustibles y la fecha en la que comenzará a aplicarse el descongelamiento.

En relación a esto, Alejandro Verino, propietario de una estación de servicio de la ciudad de Posadas, indicó que “todavía no tenemos información oficial sobre la fecha o el nivel porcentual de la suba”.

“Sabemos que están las intenciones del Gobierno teniendo en cuenta que todo lo que es insumos para la producción, los costos operativos, siguen en aumento y el precio de los combustibles viene congelado desde fines del año pasado”, sentenció y completó: “Evidentemente hay una necesidad de aumento por parte de las compañías debido a la crisis que se está enfrentando en este momento”.

“El desfasaje de las tarifas ronda entre el 10% al 15%”, afirmó y sobre el panorama en la provincia agregó que “realmente necesitamos un respiro que se daría con un aumento de precios. Nuestras ventas sufrieron un golpe durísimo por los efectos de la pandemia”.

Por otro lado, el empresario señaló que “en las estaciones de servicio ubicadas dentro del microcentro posadeño, actualmente se recupera un 65% del volumen comparado con lo que se venía vendiendo antes de la cuarentena. Hay muchas estaciones que están por debajo de su punto de equilibro, están trabajando a pérdida”.

Al mismo tiempo, en relación a las maniobras realizadas por las empresas para cubrir sus gastos, Verino expresó: “Por suerte, el Gobierno está ayudando a través del ATP para pagar el salario a los empleados”.

“Y después para enfrentar los diferentes costos operativos lo único que nos queda es tratar de reducir diferentes gastos, siempre haciendo malabares. Pero es lo que están haciendo la mayoría de los comercios de la ciudad, en diferentes rubros, se están realizando muchos esfuerzos para poder enfrentar la crítica situación que nos afecta a todos”, finalizó.