Una misionera en el ciberencuentro mundial de jóvenes con el papa Francisco

Oriana Fernández (18), de Aristóbulo del Valle, participa junto a más de 120 estudiantes de 60 ciudades de todo el mundo. El tema central fue “Coronavirus y cómo enfrentar juntos este desafío global”.

01/04/2020 18:18

En medio de la inédita situación que atraviesa el planeta a causa de la pandemia del COVID-19, y con la convicción de que la “cultura del encuentro” es más necesaria que nunca, jóvenes de 60 ciudades, entre ellas Aristóbulo del Valle (Misiones), se dieron cita en el Primer Ciberencuentro Mundial de Jóvenes organizado por la Pontificia Scholas Occurrentes y con la bendición del papa Francisco.

Se trata de Oriana Fernández (18), quien por razones de estudio este año se mudó a Córdoba y le tocó pasar allí el aislamiento preventivo obligatorio.

La invitación para estar en el ciberencuentro le llegó la semana pasada y para ella fue “un regalo de Dios”, porque el encierro obligatorio la encontró lejos de sus seres queridos.

“La verdad me emocioné mucho. Primero me sirvió para volver a estar en contacto con los jóvenes de otros países que conocí cuando viajé al Vaticano en 2018 para estar en el encuentro organizado por la Pontificia Scholas Occurrentes”, contó la chica tras hacer un alto en sus estudios, ya que la carrera la está cursando también en modo virtual.

“Los conocí hace tres años y desde entonces sigo trabajando con ellos porque proporcionan experiencias enriquecedoras”, prosiguió.
Por Argentina, en total participaron cinco jóvenes de distintas provincias que a su vez ya habían compartido experiencias con jóvenes de su edad residentes en Miami, Maputo, Santo Domingo, Roma, Madrid, Port-au-Prince, Lisboa, Asunción del Paraguay, Barranquilla, Tokio, Ciudad de México, Barcelona, Setagaya-ku, Oporto, Nápoles, Tampa, Vigo, Panamá, Bucarest, Cascais, Monterrey y Medellín, entre muchas otras de los cinco continentes.

En la primera jornada, como todo era novedad, según contó Oriana, se tomaron un tiempo para saludarse y generar un espacio de salud mental y aire fresco con el reencuentro. Paso siguiente, se armaron pequeños grupos de charla para reflexionar sobre lo que la pandemia está causando en el mundo y cómo mantenerse a flote con esperanza y fe.

En ese sentido, los chicos pudieron conocer de viva voz la realidad que viven sus pares en otros lugares del mundo, y compartir sus sensaciones, no exentas de miedo y confusión, pero contundentes en su llamado a la empatía y a la solidaridad.
“Antes de recibir la invitación me sentía preocupada y triste, por tocarme todo esto lejos de mi familia y hablar con ellos me hizo bien. Nos hicieron pensar qué papel juega la fe en toda esta situación”.

Oriana relató que en el grupo que le tocó (de habla hispana) la mayoría de sus integrantes explicó que su visión, pese al sombrío panorama que se plantea, se habló de “fraternidad, sacrificio, coraje, solidaridad, familia, fragilidad, empatía, incertidumbre, desconcierto, comunicación”, y con mucho más énfasis que en otras oportunidades de “esperanza” y “encuentro”.

 

“Un gran incentivo a creer”

Este primer encuentro virtual mundial tuvo como actividad la puesta en común de palabras e ideas alrededor de las cuales seguir generando un diálogo y conversación permanentes.

Oriana contó que entre los testimonios compartidos durante la videoconferencia todos hicieron un “llamado a la responsabilidad, sin desconocer las circunstancias de otros contextos y realidades”.

La chica misionera se mostró muy animada por lo que le tocó compartir y recordó cómo se había unido a Scholas hace tres años, cuando llegó la invitación para participar en su colegio.

“Me alegra muchísimo haber seguido conectada con mi grupo, porque ante toda esta situación, en las charlas nos dieron un gran incentivo a creer, a no perder la fe”, analizó.

De acuerdo a cómo están organizando las conferencias, Oriana estima que podrían ser tres encuentros virtuales: el segundo será hoy y en el tercero habría ocasión de escuchar al Papa.