Perder un hijo es doloroso y si a esto se suma tener que revivir su muerte para tratar de obtener justicia ese dolor se eleva al infinito. De esto, Jorge Kachuk sabe bastante ya que hoy declaró como testigo y narró con precisión lo que pasó junto a Guido la noche del 21 de febrero, luego de que fuera atacado por Maximiliano Ángel Acevedo y Ricardo Raúl Ríos, ambos de 24 años, quienes el jueves optaron por acogerse a su derecho de guardar silencio.Mientras Kachuk daba su testimonio, su esposa se descompensó y tuvo que ser asistida.




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