Señora Directora: Cuando en los comienzos de la existencia de vida en el planeta Tierra, la madre naturaleza estableció un perfecto equilibrio biológico para cada especie, tanto animal como vegetal. Para la reproducción de las especies animales, incluido insectos, indicó el instinto. Cada una tenía su hábitat o sea el lugar donde pasaban sus vidas.Este y varios detalles más fue respetado por todas las especies, menos la humana. La mayoría de sus integrantes, desde siempre despreciaron y jamás respetaron a las otras, ni vegetal ni animal. Las distintas razas que aparecieron en los cinco continentes se fueron agrupando formando etnias, tribus, etc. y para entenderse se fueron definiendo idiomas, costumbres, creencias, aparecieron los signos con sus correspondientes significados como los dibujos rupestres, jeroglíficos, símbolos cuneiformes, runas, etc. que dieron origen a las distintas grafías. La especie humana trataba de comunicarse.Y ese es el argumento para sostener que como las demás especies no hablan, no leen, no escriben son de menor valía, despreciadas, y muchos animales son maltratados ya que no tienen a quien quejarse o pedir justicia (además si aquí en Argentina no existe justicia entre los seres humanos a quién se van a dirigir caballos, perros, terneros, etc.).Es larga la lista de casos y situaciones de maltrato, como por ejemplo:-u0009Corridas de toros, sanguinarias: los toros una semana antes de ser llevados a la arena son encerrados en un galpón oscuro, con agua y alimentos. Cuando se abre el portón rumbo a la “corrida” a su frente hay una persona con un paño rojo, irritante para la vista del animal que estuvo una semana sin luz. Éste se larga a toda carrera contra esa banderilla y así lo tienen durante más de una hora y a medida que el pobre taurino se va cansando, cobardemente se le clavan espadines en la espalda hasta que en la última embestida el “torero” le hunde una espada en la base del pescuezo. Muere el toro y desde las tribunas vitorean al matador. ¿Con qué derecho esa sucia matanza?-u0009Circos con animales: antes, bien al principio, los circos presentaban a payasos para hacer reír al público con sus vestimentas, chanzas, diálogos, etc., para distraer sanamente a quienes tenían alguna preocupación. Luego se fueron incorporando malabaristas, saltimbanquis, trapecistas y otros que animaban la función. No faltó quien incorporó la presentación con animales adiestrados y bien tratados. En Europa se permitía muy antes esos programas si adiestrador tenía el respectivo diploma como tal; es decir, no cualquiera podía presentar un espectáculo con animales adiestrados de manera cruel e irrespetuosa. Además hemos visto en infinidad de ocasiones aquí en nuestra Argentina, pumas, leones, tigres, etc. durmiendo en un carrito con rejas, de un metro de ancho por dos de largo y un metro de alto. Allí pasará todo el día hasta la noche cuando tenga que “brindar” un espectáculo. Dentro de los carritos los felinos apenas podían darse vuelta. ¿Con qué derecho ese encierro?¿Qué delito cometieron? Esto pasó en todos los circos ambulantes que recorrieron nuestro país. Jamás autoridad o uncionario alguno intervino contra ese maltrato.





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