YEDÁ, Arabia Saudita (AFP-NA). Los dirigentes saudíes pidieron al secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter, garantías de que Irán cumplirá con el acuerdo sobre su programa nuclear concluido este mes con las grandes potencias.Además de entrevistarse en Yedá con el rey Salmán, Carter se reunió con su homólogo saudita, el príncipe Mohamed Ben Salmán Ben Abdel Aziz.Carter procura tranquilizar a los aliados de Washington en Oriente Medio respecto al acuerdo nuclear concluido con Teherán, durante una gira regional por Israel, Jordania y Arabia Saudita.En Jerusalén se entrevistó con el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien se niega a resignarse al acuerdo histórico firmado el 14 de julio, según el cual Teherán aceptó reducir su capacidad nuclear a cambio de un levantamiento progresivo, aunque reversible, de las sanciones internacionales.Irán y las potencias del grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -EEUU, Rusia, China, Francia y Reino Unido-, más Alemania), alcanzaron este acuerdo final sobre el programa nuclear iraní tras 22 meses de intensas negociaciones.En el avión que lo llevaba de Yedá a la capital de Jordania, Carter dijo que “el rey y el ministro (de Exteriores) reiteraron su apoyo al acuerdo nuclear iraní”.En la entrevista con el rey, “las únicas reservas de las que hablamos son las que compartimos plenamente, principalmente el hecho de verificar atentamente la aplicación el acuerdo”, agregó.Riad y sus aliados del Golfo consideran que este acuerdo va a ampliar la influencia en la región de Irán, acusado de “interferencia” en Irak, Siria, Líbano, Yemen y Bahréin.Irán apoya a los gobiernos sirio e iraquí mediante el envío de consejeros militares para combatir, principalmente, a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).También da su apoyo a los hutíes de Yemen, combatidos por Arabia Saudí, que dirige una coalición árabe que ha llevado a cabo bombardeos en este país.La campaña aérea iniciada el 26 de marzo tensó aún más las relaciones entre el reino de Arabia Saudita, bastión del wahabismo, una doctrina sunita puritana basada en una interpretación literal del Corán, y la República Islámica de Irán, donde el poder está en manos de un régimen islamista chiita.Irán también apoya a los opositores de Bahréin a la dinastía sunita en el poder, y apoyada por Riad; al libanés Hezbolá y a los grupos islamistas palestinos Hamas y Yihad Islámica.La semana pasada, el ministro saudí de Relaciones Exteriores, Adel al Yubeir, advirtió a Irán sobre cualquier intento de utilizar el dinero generado con el levantamiento de las sanciones para financiar “aventuras en la región”. Según un diplomático occidental, Arabia Saudita e Israel están “en la misma línea” en lo que respecta a las implicancias del acuerdo. Israel busca el veto Tras la visita de Ashton Carter a Israel para calmar los ánimos de su principal aliado en la región, el primer ministro Benjamin Netanyahu dejó claro que no había cambiado de planes y subrayó que pretende intentar convencer al Congreso estadounidense de vetar este pacto con Irán.“Dicen que la decisión de la ONU de dar su visto bueno a este acuerdo es el fin de la historia, pero no es cierto: mientras estén en vigor las sanciones del Congreso estadounidense Irán tendrá que hacer concesiones. No porque el mundo entero esté de acuerdo, este pacto es bueno. Además, muchos países en Oriente Medio piensan igual que Israel y creen que este pacto es peligroso. Por ello seguiremos diciendo la verdad con voz alta y clara”, afirmó Netanyahu.“Carter vino pensando: A ver cómo podemos hacer para que usterdes se sientan mejor. ¿Más armas, más acuerdos, más cooperación en defensa? Y Netanyahu dijo: No, lo que yo quiero es frenar este acuerdo, convencer al Congreso de que lo bloquee”, declaró al diario El país Jonathan Rynhold, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad israelí de Bar Ilan.





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