COMANDANTE ANDRESITO. Como sucede ante cada lluvia, los barrios La Selva 2 y Quintas Bajas sufrieron anegaciones y entrada de agua en sus casas. Muchas de ellas quedaron aisladas e incluso por la noche se planteó la posibilidad de evacuar la zona. Desde el fatídico 1 de mayo de 2014, las más de 70 familias del barrio La Selva 2 esperan que el Municipio o la Provincia las relocalicen. Ya se han censado en varias oportunidad y también han escuchado promesas reiteradas de fechas para el cambio, pero quince meses después la situación no se ha modificado y durante la tarde del martes decidieron dirigirse ante el edificio municipal a exigir un compromiso firme y por escrito de una solución concreta.“Mi casa es un desastre; ante cada lluvia, queda rodeada de agua y cuando es fuerte, entra en mi casa”, afirmó Yanina Carmona (con cuatro chicos en edad escolar) ante este matutino. “Mis hijos viven con problemas respiratorios y este año faltaron como 30 días a clases porque es imposible salir”.“Queremos que el intendente cumpla su palabra, la última vez que lo vinimos a ver se sonrió y me dijo: ‘No te preocupes que tengo para ustedes el polideportivo’; es decir, se burla de nosotros. Que vaya él a vivir al polideportivo”, retrucó antes de agregar que “cada vez que llueve pasa lo mismo, por eso hoy decidimos cortar la calle frente a la Municipalidad y no nos vamos hasta que nos den una solución”.Otra vecina damnificada, Luciana Márquez, madre de nueve hijos, declaró: “Tengo un bebé de un mes que está sufriendo broncoespasmos y tengo otra nena internada, no se puede vivir más así: cuando llueve no queremos ni estar y ahora no queremos ni volver”.“Nosotros somos tareferos, nos costó mucho conseguir lo poquito que tenemos y a cada lluvia perdemos todo. No queremos que se nos muera un chico a causa de cómo vivimos, es muy peligroso cómo sube el agua. Hace un año y tres meses que esperamos la solución y nos vienen con un listado hoy, un censo mañana, otro listado y reuniones y más reuniones, pero nunca hacen nada, sólo nos llevan en conversa. ¿Sabe lo que es vivir con el agua alrededor y las letrinas explotadas inundando el barrio de materia fecal y virus? Necesitamos que alguien nos dé una solución y de acá no nos vamos hasta que nos den una solución. Preferimos vivir en la calle, tenemos menos riesgos”.“¿Sabe qué es lo peor? En las tierras que eran para nosotros se metieron los punteros del intendente y los avivados de siempre -agregó Miguel, otro vecino- y nosotros, pacientes y tranquilos, esperando como perejiles”. “Y de las cosas que vinieron, a nosotros no nos llegó nada. Queremos que esto se sepa y necesitamos una solución inmediata”, completó otro poblador, Heriberto. +Complicaciones en el interiorTanto en Panambí como en Colonia Aurora, las lluvias y la crecida de los ríos están haciendo estragos. En la primera de ellas, el granizo afectó a más de 70 familias y la creciente del río Uruguay mantiene en alerta a los lugareños. “Estamos trabajando en la asistencia a las familias dañadas por el temporal, tenemos faltantes de chapas de cartón, necesitamos 2.500 al menos y conseguimos alrededor de 1.400, por eso en primer lugar la ayuda es a las viviendas, no así a los galpones: la prioridad son las casas. Ahora nos preocupa la creciente: las aguas ya están atrás de la Municipalidad y ya está a la altura de los quinchos del camping”, explicó Rosendo Fuchs, el intendente de Panambí, donde el río Uruguay seguía subiendo, aunque al cierre de esta edición no había evacuados. En Colonia Aurora y su zona de influencia, desde el martes a las 18.30 quedaron sin luz por una avería importante en el transformador de 2.5 MW de la Subestación local que lo dejó fuera de servicio. Ayer a la tarde, Electricidad de Misiones Sociedad Anónima (Emsa) informó que ya partió hacia Aurora un transformador de reemplazo y, una vez allí, se tardará seis horas o más en conectarlo.




Discussion about this post