POSADAS. “Sólo falta la firma del síndico para empezar a trabajar”, dijo ilusionado Andrés Balbastro, uno de los trabajadores que, desde 2011, espera la reactivación del frigorífico El Zaimán “porque así lo soñamos todos”, afirmó. El hombre no miente: la exfábrica cárnica está en óptimas condiciones, desde su infraestructura hasta el equipamiento. En los últimos meses, parte de los trabajadores se dedicó a poner a punto el lugar, porque “una vez que la Justicia nos habilite para funcionar, de forma inmediata vamos a estar en condiciones de faenar. Ahora estamos poniendo a punto toda la fábrica, estamos limpiando, refaccionando la parte eléctrica y también arreglamos el techo, porque cada vez que llovía ingresaba mucha agua por ese sector”, afirmó Balbastro. PRIMERA EDICIÓN fue hasta el lugar, ubicado en el barrio San Jorge de la capital provincial. Allí se encontró con el vocero de los trabajadores, pero también con otros exempleados que van a limpiar. “Estamos trabajando en los detalles: un poco de pintura, limpieza de todo el predio, el mantenimiento de las máquinas y la puesta a punto de las máquinas hidráulicas. También hay un grupo que está limpiando el parquizado y las piletas de sanidad”, comentó el hombre, quien añadió que “si hoy nos dicen que podemos empezar a trabajar, ya el lunes iniciamos. Nosotros hablamos con el síndico y vio que todo está en orden para comenzar. De manera verbal ya nos dio el visto bueno, pero falta que salga la notificación del Juzgado”. Balbastro reiteró que “la única traba es la parte legal, ya de nuestro lado no podemos hacer más que esperar. Obviamente que tenemos muchas ganas de empezar a trabajar, porque pasaron tres años desde que se decretó la quiebra y en el camino quedaron muchos compañeros”. “El propietario dividió mucho a los trabajadores, pero por suerte ahora contamos con la posibilidad de reabrir el frigorífico”, señaló el hombre, quien es uno de los encargados de negociar con el Gobierno provincial la reapertura de la empresa. Con respecto a la incertidumbre de saber cómo les irá como cooperativa, Balbastro dijo no temer “porque ya hemos hablado con algunos empresarios del rubro capitalino, a quienes les conviene faenar en Posadas y no enviar los animales al interior, ya que el costo es mayor porque deben ir y volver. Entonces son futuros usuarios (como los llamamos nosotros) que ya nos aseguraron contratar nuestro servicio”. Un dato no menor es que cada uno de los exempleados tiene, como mínimo, quince años de experiencia. “En mi caso trabajé desde 1997 y la mayoría de los compañeros también están desde esos años. Somos gente capacitada para seguir con este emprendimiento”, dijo Balbastro. Los extrabajadores custodian el lugar, entre todos se turnan en diferentes horarios para no permitir el ingreso de personas extrañas, pues tienen miedo que roben las maquinarias que con tanto recelo lograron guardar por estos tres años. Incluso contaron que hay algunas máquinas que las mantienen bajo llaves, porque son muy costosas e imprescindibles para poner en funcionamiento la nueva Cooperativa El Zaimán. A cuatro años del “estallido” laboralLos problemas del frigorífico El Zaimán comenzaron a fines de 2011, con los primeros despidos. Pero estalló en enero del año siguiente, cuando -ya cansados de soportar varios meses sin cobrar sus salarios- los trabajadores decidieron parar la producción y reclamar ante el expropietario. Fueron ellos mismos quienes acusaron al exdueño del frigorífico El Zaimán, Levy Giménez, por “abandono de empresa”, según las palabras del Balbastro a este diario. Tras denuncias cruzadas, llegó la etapa de la negociación, “porque nosotros queríamos cobrar todo lo que nos adeudaban”, dijo el extrabajador y agregó: “Pero él (por Giménez) en ningún momento se hizo cargo de eso, es más, se fue de la provincia y no volvió hasta hace unos meses”. Según comentó Balbastro, Levy Giménez suele preguntar a conocidos sobre cómo está la situación del exfrigorífico: “Sabemos que viene de vez en cuando, pero por este lugar no aparece”, comentó. Balbastro aseguró que “el único inconveniente que tenemos, además del tema legal, es la falta de vehículos acondicionados para repartir la carne”. En cuanto al equipamiento aclaró que “está a punto para funcionar y esta semana acondicionamos dos cámaras frigoríficas, que ya están disponibles para 300 animales y vamos por una más de similares condiciones”. “Vivimos como podemos”Al momento del cierre, el frigorífico El Zaimán contaba con 78 empleados, todos de la zona y la mayoría de ellos, único sostén familiar. “Para muchos compañeros fue muy difícil perder el trabajo, hay varios que quedaron muy mal tras el conflicto”, aseveró Balbastro.“Vivimos como podemos”, dijo el hombre tras la consulta de cómo sobreviven a la falta de empleo formal. “Entre nosotros hay de todo, desde soldadores hasta albañiles, entonces cada uno se rebusca con changas, haciendo esos trabajos para poder mantener a sus familias”, dijo el extrabajador, que también debe hacer algunas labores para subsistir. Los exempleados de El Zaimán concurren todos los días al lugar, allí se reúnen y reparten las tareas del día y “de paso nos ayudamos”, dijo Balbastro. La semana pasada, la ministra de Acción Cooperativa, Fabiola Bianco, afirmó que están colaborando con las personas que conforman la cooperativa, les brindan apoyo sindical y legal y que la idea del Gobierno es que comience a funcionar cuanto antes. “Ya estamos ansiosos por empezar a faenar”, cerró Balbastro.





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