CANDELARIA. El manejo poco claro y sin transparencia de los terrenos fiscales en este municipio despierta fuertes controversias, sospechas y comentarios de los vecinos, que observan a funcionarios del Gobierno comunal disponer de propiedades para emprendimientos privados propios, de amigos o empresas desconocidas en la ciudad.Claro que hay cierta “prolijidad” en los manejos administrativos de las “cesiones” de las propiedades, de lo contrario no podrían realizarse: sucede que el intendente renovador Carlos Flores tiene una mayoría automática de concejales que le permite aprobar todos los proyectos que envía al Concejo Deliberante sin siquiera un cuestionamiento, a pesar de que no sean de interés social y sólo beneficien a algunos particulares.Así fue que se aprobaron numerosas cesiones de propiedades en los últimos tiempos sin dar lugar a la oposición de consultar o requerir más información antes de autorizar los proyectos. De igual manera se aprueban, sin el mínimo debate, obras, balances municipales y otros emprendimientos.Las inversiones realizadas por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) han sacado a relucir propiedades en Candelaria, que en otras épocas no tendrían ni el 20% o del valor al que cotizan ahora. Claramente, esto despertó intereses del poder, que ahora se traducen en grandes emprendimientos inmobiliarios, barrios cerrados en proyecto y casas quintas de fin de semana.Al igual que Garupá, con la autovía en la ruta 12, la vieja capital provincial pasó a ser un “dormitorio” de los empresarios y principalmente de los políticos de Posadas, según comentan los vecinos más antiguos. El año pasado causó fuerte polémica un proyecto aprobado entre gallos y medianoche por el intendente Flores y sus concejales a través del que la Comuna cedió de manera gratuita cerca de cincuenta hectáreas de altísimo valor inmobiliario, ubicadas sobre el arroyo Garupá, a un emprendimiento privado denominado “Isla del Sol”. La entrega se hizo por 99 años, con posibilidad de renovación del plazo.Prácticamente no se explicaron los argumentos de la decisión y en el municipio creen que el intendente Carlos Flores, con esta medida, beneficiará a algún empresario “amigo”. La oposición política no tuvo ningún tipo de respuesta cuando pidió mayores detalles.“Acá hay una operación encubierta de esta ordenanza, un negocio para unos pocos, no cabe en ninguna cabeza que regales un predio tan grande porque no tenés medios (para construir)”, señaló en aquel momento el concejal opositor Rodolfo Roetti.Para colmo, recordó que “ya se hizo un puente desde la costanera hasta esa isla, ya se hicieron mejoras, es todo muy tirado de los pelos”.Esta polémica inmediatamente fue relacionada con otra entre los comentarios políticos de la ciudad: sucede que el Municipio adquirió tierras para trasladar a las familias a las que se les había inundado la vivienda con la última crecida del río, pero resulta que el lugar donde los trasladaron también es una zona baja, inundable, donde seguramente no tardarán en tener nuevos problemas con las lluvias. Son numerosas las ocasiones que la actual administración otorga tierras despertando sospechas y polémica.El mismo intendente Flores fue beneficiado en una oportunidad por los concejales, que aprobaron un proyecto para autorizar el traspaso de un terreno municipal a las propias manos del jefe comunal.El pedido fue ingresado al Concejo Deliberante por el propio alcalde a fin de que se traspase “el inmueble de dominio municipal a dominio privado”.El argumento fue “regularizar la tenencia del suelo, considerando que son familias que residen sobre inmueble con tiempo superior (más de diez años) que se establece como poseedores precarios”. La propiedad abarca desde la calle Pringles a las arterias Moreno y Belgrano, casualmente donde Flores tiene su vivienda.Con excepción del concejal Roetti, los otros ediles, Antonio Vidal González, la hermana del intendente Claudia Flores, Alba Solís y el presidente del cuerpo, Jorge Peñas, acompañaron con sus votos la “cesión”. Peñas es tristemente recordado por haber golpeado a periodistas en una sesión del Concejo Deliberante. Hasta hoy, mantiene su cargo.En esas condiciones se sancionó la ordenanza (25/13) que ordena “afectar en forma exclusiva parte del inmueble definido catastralmente como Departamento 3, Municipalidad 14, sección 2, manzana 272, parcela 01 y 02, solar A y H, partida inmobiliaria número 6821 y número 6824 de propiedad municipal con destino al uso de particular por parte de las familias que acreditan la tenencia y utilización con un plazo a diez años”, mencionando a los beneficiarios: “Lidia Beatriz Cristaldo, Sixta Melgarejo Silva viuda de Mela y Carlos Omar Flores”.Lo más llamativo es que en el municipio de Candelaria hay otros cientos de ocupantes irregulares de propiedades hace más de diez años, que no tienen “contactos” con el poder y por lo tanto no acceden a un proyecto de ordenanza que les brinde “seguridad jurídica” como sí lo consiguió el intendente Flores.Un caso también conocido fue la construcción de un hipódromo sobre una avenida, con recursos públicos de la Municipalidad y el empleo de mano de obra municipal. En la inauguración, el jefe comunal cobró entrada y atendió la cantina. Ese espacio también fue cedido “en comodato” por el Municipio, para hacer un negocio privado.Además, en la casa de un exconcejal se construyeron cuatro caballerizas para guardar a los animales, con material y mano de obra de los municipales.Emprendimiento sospechosoAhora apareció otro proyecto sospechoso, que los vecinos observan solamente cuando transitan por la flamante costanera. Se trata de un predio inmobiliario exclusivo, frente al río y sobre la costanera, del que el Municipio autorizó la subdivisión y al poco tiempo se realizaron obras de cercado y calles internas asfaltadas. Por las características, parecería que se construirá allí un barrio cerrado exclusivo.Un vecino cercano contó a PRIMERA EDICIÓN que “este predio debe tener una seis hectáreas, yo creo que debe ser de alguien del poder, porque los trabajadores que hicieron la costanera son los mismos que cercaron todo el predio con alambre y adentro construyeron calles internas asfaltadas”.Además del intendente Flores, otro que tiene fuertes influencias en la zona es el director de la Entidad Binacional Yacyretá, Oscar Thomas, quien justamente se construyó una mansión en la costa del río, con material similar al usado en la costanera.





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