EL CAIRO, Egipto (AFP-NA-Medios Digitales). El período de cambios acelerados que experimenta Oriente Próximo desde el inicio de las revueltas árabes también afecta a la Liga Árabe. En una decisión histórica, los países de la organización panárabe llegaron ayer a un principio de acuerdo sobre la creación de una fuerza militar conjunta para afrontar las nuevas amenazas a la seguridad regional. El pacto, que surge de una propuesta lanzada por el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, llega en un momento de gran convulsión en la zona, con Siria e Irak inmersos en sangrientos conflictos bélicos, y diversos países árabes liderados por Arabia Saudí colaborando en una campaña militar en Yemen contra los rebeldes chiíes Huthi.La noticia fue anunciada en una rueda de prensa por el general al Sisi, anfitrión de la cumbre de la Liga Árabe que concluyó en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij. “Con la finalidad de estar a la altura de la responsabilidad que representan los graves desafíos a los que se enfrenta nuestra nación árabe, los líderes árabes han apoyado el principio de establecer una fuerza militar árabe”, declaró el mandatario egipcio, que explicó también que se formará un comité supervisado por los jefes de Estado mayor de los países miembros para estudiar las características de la futura fuerza de intervención rápida.Según declaraciones de responsables militares egipcios a la agencia de noticias Associated Press, el cuerpo estará dotado de unos 40.000 soldados y se integrarán de forma voluntaria aquellos países árabes que así lo deseen. En teoría, el nuevo cuerpo militar tendrá como objetivo combatir contra “los grupos terroristas”, en una referencia velada al autodenominado Estado Islámico (EI), la milicia yihadista que controla una amplia franja de territorio en Siria e Irak y que ha constituido el principal acicate de las llamadas a la unidad de acción.En cambio, según filtraciones publicadas en varios medios, el texto de la declaración final de la cumbre no menciona a Irán, percibido como una amenaza por buena parte de los países árabes, y muy especialmente, por Arabia Saudí.Yemen: aeropuerto inutilizadoLos bombardeos aéreos de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí inutilizaron el principal aeropuerto de Yemen, al tiempo que la Liga Árabe afirmaba que los ataques proseguirán hasta que los rebeldes hutíes “entreguen las armas”.“La operación seguirá hasta que la milicia de los hutíes se retire y entregue las armas”, declaró el secretario general de la Liga, Nabil al Arabi, en Sharm el Sheij (Egipto), donde tuvo lugar una cumbre árabe dedicada en parte a la crisis yemenita.Por cuarta noche consecutiva, la coalición bombardeó objetivos de la rebelión de los hutíes, que contarían con apoyo de Irán, y del expresidente Alí Abdalá Saleh.En Adén, segunda ciudad del país, en el sur, los combates nocturnos entre partidarios y antihutíes dejaron al menos veinte muertos, mientras que el balance por los actos violentos desde el pasado jueves asciende ya a cerca de 100 fallecidos. Los aviones de la coalición árabe bombardearon en la noche del sábado la pista del aeropuerto de la capital, Saná, que está desde entonces fuera de servicio. “Es la primera vez que bombardean la pista” desde el inicio de la operación militar, el pasado jueves, precisó una fuente del aeropuerto. Los aviones atacaron también el cuartel general de la Guardia Republicana, aliada de los hutíes, abatiendo a quince soldados, indicó el domingo a AFP una fuente militar. La base está situada en Al Subaha, en el oeste de Saná.El hospital militar de la capital recibió los cuerpos de doce soldados, así como a 18 heridos, señaló por su parte una fuente médica. La mayor parte de la Guardia Republicana ha permanecido fiel a Saleh, que estuvo en el poder de 1978 a 2012 y quien está acusado por sus detractores de ser el cerebro de la ofensiva de los hutíes. Túnez contra el terrorismo Una muchedumbre llenó ayer las calles de Túnez para protestar “contra el terrorismo” y recordar a las víctimas del ataque contra el museo del Bardo, mientras las autoridades anunciaban haber matado al líder del mayor grupo yihadista del país.“¡Túnez libre, fuera terrorismo!”, gritaban los manifestantes, muchos de los cuales agitaban la bandera nacional en la avenida que lleva al Bardo.“Toda esa gente vino a decir no al terrorismo y a transmitir un mensaje a los terroristas: ¡Túnez es intocable!”, dijo Tayea Chihaoui, una manifestante que acudió desde Sidi Buzid, en el centro del país.Poco antes de la marcha, el Gobierno tunecino anunció que las fuerzas de seguridad abatieron a nueve de los “terroristas más peligrosos” del país, todos integrantes de la organización acusada del atentado.Aunque el ataque fue reivindicado por el grupo Estado Islámico, el Gobierno lo atribuye a la organización Okba Ibn Nafaa, vinculada a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).Las fuerzas tunecinas “consiguieron matar a los principales integrantes de la falange Okba Ibn Nafaa, encabezados por Lokman Abu Sakhr”, declaró a la prensa el primer ministro Habib Esid. Murieron nueve yihadistas en la región de Gafsa. “Estamos muy contentos (…). Formaban parte de los terroristas más peligrosos de Túnez”, aseguró el portavoz del ministerio, Mohamed Ali Arui.





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