El fiscal Gerardo Pollicita rechazó este viernes “por el momento” la invitación que le hicieron los diputados kirchneristas reunidos en plenario de comisiones para que explique en una reunión abierta al público las razones por las cuales decidió requerir al juez Rafael Rafecas la imputación de la presidenta Cristina Kirchner y el canciller Héctor Timerman en la causa abierta por la denuncia por presunto encubrimiento presentada por el fiscal Nisman.Además de argumentar que el fin de su presentación en el Congreso no puede “primar” por sobre el objetivo de la investigación que encabeza como representante del Ministerio Público Fiscal, Pollicita no dejó pasar la oportunidad de advertir que su rol es “promover la actuación de la Justicia sin sujeción a instrucciones o directivas emanadas de órganos ajenos a su estructura e independientemente de la relevancia que puedan tener en la escena pública las personas implicadas”.La aclaración, en línea con la independencia que le cabe mantener a la Justicia respecto a los poderes fácticos -no únicamente al Gobierno-, da de lleno en un escenario en el que el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou en la causa Ciccone, que quedó firme esta semana por decisión de la Cámara Federal que entiende en el caso, selló la suerte del funcionario y ratificó la alta tensión en el enfrentamiento entre el Gobierno y sectores de la Justicia. En este marco, la movilización que se llevó a cabo el miércoles pasado y convocó a una multitud en reclamo de justicia y trasparencia en las investigaciones terminó de diseñar el telón de fondo sobre el que se disputarán las elecciones presidenciales previstas para este año. En los comicios, enmarcados en una compleja situación nacional e internacional subyace, a causa de la traba constitucional que impide un tercer mandato de Cristina, una muerte anunciada: la del kirchnerismo en su encarnación actual, afirmada en más de una década de ejercicio ininterrumpido del poder.Los reveses judiciales y la todavía confusa trama que se tejió alrededor de la muerte dudosa del fiscal presionan sobre la escena preelectoral y, probablemente, reflejan el agotamiento de un ciclo de poder que se montó sobre una épica de confrontación en la que los tironeos con sectores de la Justicia y con el Grupo Clarín ocupan hoy el escenario central. ResonanteEl anunciado 18-F, convocado por un grupo de fiscales y que contó con la participación de dirigentes políticos de la oposición, se constituyó el miércoles último en la Ciudad de Buenos Aires en una contundente manifestación ciudadana que, bajo el paraguas del reclamo de justicia y transparencia en la investigación de la muerte del fiscal Nisman, reeditó los clásicos “cacerolazos” que jalonaron los dos mandatos consecutivos de Cristina Kirchner. El masivo desfile de miles de ciudadanos, en su mayoría de la clase media urbana, conmovidos por la muerte del fiscal y por la corrupción institucional, no se ajustó al carácter “golpista” o destituyente que le adjudicaron funcionarios de Gobierno; y puso en evidencia una significativa base social identificada con las consignas del arco opositor. Pese a los cruces de declaraciones en las que voceros del Gobierno denunciaron un “golpe blando” o “golpe judicial” en puerta, más de un dirigente opositor, entre ellos el polémico Aníbal Fernández, bajó el hacha de guerra para considerar que este cacerolazo sin cacerolas, y con el silencio como estandarte, reflejó una veta profunda de la inquietud ciudadana. Por su parte, el presidente del Episcopado, José María Arancedo, salió al otro día de concretado el 18-F a señalar que es “imprescindible sostener la división de poderes” y reclamar el fortalecimiento de la independencia de la Justicia. Fractura histórica El periodista Horacio Verbitsky, cercano al kirchnerismo, rescató con una interpretación histórica la originalidad de la “marcha de silencio”, de la cual dijo que, independientemente de quienes la convocaron, es algo que no se veía en la Argentina desde 1916. “Es importante, porque tiende a soldar una fractura histórica de la sociedad que se abrió en 1916 y que podría cerrarse exactamente un siglo después, por el surgimiento de una derecha moderna, sometida a las reglas de la democracia y con capacidad electoral”. PlanchadosEn la economía, sigue preocupando la tendencia recesiva y no se resuelven los problemas de fondo que generan dificultades para el sector productivo, especialmente para las economías regionales, afectadas por la suba de los costos de producción y el retraso cambiario.No obstante, el expresidente del BCRA, el economista Javier González Fraga, advirtió el viernes que “estamos en una economía que va a hacer la plancha de acá a las elecciones” e indicó que “se han ido pinchando las expectativas apocalípticas. Y el Gobierno ha aceptado un año recesivo e inflacionario a cambio de defender las reservas”. El Gobierno -dijo- “tiene una política económica subordinada a su objetivo político, que es llegar al 10 de diciembre en un contexto en el que no le importan la inflación ni la recesión, pero sí que no haya una corrida cambiaria”. Del lado de las negociaciones paritarias, la propuesta de la Nación de un incremento del 22% recibió un rechazo de plano de los gremios docentes; mientras, en Misiones, los educadores demostraron malestar ante las dilaciones del ministerio que conduce Luis Jacobo, que convocó a una reunión pero no adelantó la oferta concreta de aumento que esperan los gremios.Definiciones al pasoLa manifestación del 18-F convocó a unas 1.500 personas en la plaza 9 de Julio en Posadas y tuvo repercusión, aunque minoritaria, en Oberá y Eldorado, acotando el peso de la convocatoria en el complicado entramado político-electoral de la provincia, donde el frente amplio que se estaba gestando entre el PRO, el puertismo, la UCR y otros sectores habría naufragado definitivamente al estar de los comentarios en círculos políticos. El apuro con que el radicalismo damianista conformó las listas electorales y la división de ese partido, que terminó el año con un desdoblamiento de su bloque legislativo y tensos movimientos internos, habría aguado el entusiasmo de otros sectores con vocación frentista. Es que el ucerreísmo se aseguró los lugares más expectantes de la lista de diputados, encabezada por el damianista “Chiquit&
iacute;n” Molina, y el candidato a gobernador Gustavo González, para sí, antes de abrir las negociaciones, restando espacio a la participación legítima de otros sectores. El PRO de los hermanos Schiavoni ya se habría decidido a ir por su cuenta, como también lo haría el diputado “Cacho” Bárbaro, mientras Ramón Puerta estaría oteando el horizonte antes de decidir si se lanza o no a la aventura. A su vez, en el Frente Renovador, en el que se dice que las pretensiones del diputado nacional Alex Ziegler a la Gobernación ya son cosa juzgada desde que se decidió a ir por fuera de la renovación, consideran consolidada la “Operación Passalacqua”. Coincidentemente, Closs habría salido personalmente a asegurar la estrategia electoral reuniéndose con algunos dirigentes medios del rovirismo, con los que acordó formar parejas mixtas -un rovirista y un clossista- para recorrer el interior reforzando la movida en torno de la candidatura de Passalacqua. También se comenta que la alianza electoral con el FPV misionero está vigente, pese a que no hay precisiones sobre la modalidad de integración. El acuerdo con el diputado del FPV, Darío Pietrovski, para que éste ocupe la vicepresidencia segunda en la Legislatura sería una ratificación del acuerdo electoral en las sombras; además de que, con este refuerzo, el bloque oficialista logró elevar a diez en lugar de nueve los miembros que tendrá esa bancada al momento de enfrentar la renovación parcial de la Cámara. En este contexto, el diputado nacional “Lito” Redzuck, quien venía funcionando como operador de Ziegler, volvió al redil pidiendo disculpas y alegando ignorancia de los propósitos rupturistas de su colega. En un escenario que todavía sigue siendo de supuestos, pero en el que se aproximan fechas decisivas para la definición de candidaturas, se especula con que Rovira -previendo un año complicado- tomó la decisión de rectificar su estilo de armado de las listas de diputados: ya no habría lugar para “intendentes exitosos” o jóvenes con futuro, sino que se apostaría a una lista conformada por “políticos de raza”.





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