BUENOS AIRES (NA y DyN). El cerrajero que permitió ingresar al departamento del fiscal Alberto Nisman afirmó que la puerta de servicio tenía la llave “puesta por dentro”, pero que no estaba accionada, por lo que sólo le tomó unos minutos abrirla.“La llave estaba puesta”, indicó el cerrajero de nombre Walter, quien precisó que debió empujarla para que cayera y eso le permitió abrir fácilmente la puerta.“La puerta de servicio estaba con la llave puesta (del lado de adentro) y tenía sólo el pestillo -dijo el cerrajero a la prensa, luego de declarar ante la fiscal Viviana Fein-. El pestillo se abre con un alambrecito, le pedí la llave a la madre, hice el movimiento, giró la manija y la abrí. Tardé un segundo, me llevó más tiempo guardar las cosas”.“Junté mis herramientas y diez minutos más tarde me fui. Yo no entré”, explicó el cerrajero.El hombre relató que llegó al lugar a las 22.30 del domingo y que subió hasta el departamento del edificio de Puerto Madero, acompañado por al jefe de bomberos. “La llave estaba puesta por dentro. En la puerta de servicio todo el mundo deja la llave puesta”, evaluó el trabajador.Afirmó que si el acceso “hubiera estado” con la llave echada entonces “hubiera tenido que agujerear la puerta”.De esta forma, se supo que el segundo ingreso a la casa del fiscal no estaba cerrado con llave, como se había afirmado en un primer momento.Pisadas y huellas Los investigadores de la muerte del fiscal federal Alberto Nisman descubrieron además un tercer acceso al departamento del edificio Le Parc en Puerto Madero, en el que detectaron una pisada y una huella digital.El martes, la jueza Fabiana Palmaghini estuvo en el departamento B del piso 13 del edificio ubicado sobre Azucena Villaflor 450, haciendo una inspección ocular junto a la exmujer de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, y la madre del fiscal.Según pudo saber DyN, los investigadores de la causa descubrieron un tercer acceso al lugar donde fue encontrado muerto Nisman: ese pasadizo -en el que están ubicados equipos de aire acondicionado- comunica, de un lado, con el departamento en el que habitaba el fiscal y del otro, enfrentados ambos livings, con otro que está habitado por un ciudadano extranjero, que no es de origen iraní.El pasillo es un estrecho desfiladero; en uno y otro extremo hay pequeñas puertas metálicas, que los investigadores tratan de determinar de qué manera -si es que había alguna- se podían cerrar y trabar por dentro.En ese pasadizo, los investigadores detectaron una pisada de apariencia reciente en el piso, y sobre el barral de protección, una huella digital, según revelaron las fuentes consultadas por esta agencia, que precisaron que ambos rastros ya fueron levantados y enviados a analizar para saber si tienen relación con el hecho.La fiscal Fein, mientras tanto, le tomó declaración a los custodios del edificio Le Parc y también al fiscal Carlos Stornelli, quien se había comunicado el viernes pasado con Nisman para ofrecerle guardar algunas de las pruebas sensibles que estaba manejando.“Lo noté asustado”, dijo Stornelli a la prensa al retirarse de la fiscalía. Segundos después llegó la exmujer de Nisman para hablar con la fiscal y continuaba allí cuando sectores de la comunidad judía se reunieron en la sede de Pasteur 633 para reclamar un esclarecimiento.En la noche del domingo, ante la falta de respuestas a los llamados, los custodios de Nisman dieron aviso a su secretaria, que se comunicó con la madre del fiscal y custodios la acompañaron hasta el departamento donde hubo que convocar a un cerrajero para entrar.Según explicó el secretario de Seguridad, Sergio Berni, la madre y un custodio entraron al departamento, vieron que había luz en el baño y cuando trataron de entrar se dieron cuenta de que “un cuerpo lo trababa”, por lo que se convocó a un médico de Swiss Medical, quien ya declaró ante la fiscal Fein para dar detalles de su intervención.Dos llamados a la ambulancia De acuerdo a un comunicado del Ministerio de Salud porteño, dos ambulancias del Same acudieron al lugar por “dos pedidos” de auxilio: la primera llegó a las 22.54 y la guardia les dijo que no los habían llamado; la segunda, solicitada por la Policía Federal, arribó a las 23.40 pero los médicos nunca vieron a Nisman porque ya lo daban por muerto.Tanto el juzgado como la fiscalía esperaban además el resultado del análisis de un centenar de cámaras de seguridad de la zona de Puerto Madero y de las que están instaladas dentro del edificio Le Parc.




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