WASHINGTON, Estados Unidos (AFP-NA). El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció que el miércoles presentará su “plan de acción” para luchar contra el Estado Islámico (EI), y aclaró que no prevé enviar tropas terrestres ni pretende lanzar “el equivalente a la guerra en Irak”.“La próxima etapa es pasar a un forma de ataque (…) Me reuniré con los líderes del Congreso el martes. El miércoles daré un discurso y describiré cómo será nuestro plan de acción”, explicó el mandatario en una entrevista a la NBC News difundida ayer pero grabada el sábado en la Casa Blanca, un día después de su regreso de la cumbre de la Otan en el Reino Unido.“El EI representa una amenaza debido a sus ambiciones territoriales en Irak y Siria. Pero la buena noticia que viene de la última cumbre de la Otan es que el conjunto de la comunidad internacional entiende que se trata de una amenaza que hay que enfrentar”, afirmó.En una reunión al margen de la cumbre de la Otan el viernes en Newport (Gran Bretaña), Estados Unidos y otros nueve países -Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Dinamarca, Australia, Turquía, Canadá y Polonia- hablaron de la creación de una coalición para luchar contra los islamistas del EI en Irak y Siria pero que excluye cualquier tipo de ofensiva terrestre.En la entrevista en el programa “Meet the Press”, Obama insistió en que “no se trata de enviar 100.000 soldados estadounidenses”. “Formaremos parte de una coalición internacional, realizando ataques aéreos para apoyar el trabajo que las tropas iraquíes y kurdas hacen sobre el terreno”, explicó.Desde el 8 de agosto, Estados Unidos está llevando a cabo ataques aéreos contra los yihadistas para frenar su avance en el norte de Irak, que en las últimas semanas han decapitado a dos periodistas estadounidenses y amenazan con hacer lo mismo con otro rehén británico. El inoportuno juego de golfBarack Obama, reconoció haber cometido un error al irse a jugar al golf justo después de denunciar en conferencia de prensa la decapitación del periodista estadounidense James Foley a manos del Estado Islámico.El 20 de agosto, un día después de la difusión por los yihadistas de un video que muestra la decapitación de Foley, reportero de 40 años que había sido secuestrado en Siria en 2012, Obama dio una conferencia de prensa desde la isla de Marthas Vineyard (Masachusets), donde pasaba sus vacaciones en familia.Compungido, el mandatario estadounidense llamó entonces a “los gobiernos y pueblos de Medio Oriente” a trabajar juntos “para extraer este cáncer a fin de que no se extienda. Debe haber un claro rechazo de este tipo de ideología nihilista”, dijo.Unos minutos después, Obama disputó una larga partida de golf, lo que le valió una avalancha de críticas. El jefe de Estado fue fustigado en el mejor de los casos por dar muestras de falta de inteligencia política y, en el peor, por carecer de tacto o de sensibilidad. “Está claro que, tras haber hablado con las familias -en una conversación durante la cual me costó retener las lágrimas al escuchar su dolor- yo habría debido prever el efecto que esto tendría”, declaró durante una entrevista transmitida el domingo por NBC News y realizada el sábado en la Casa Blanca.“Todos los que me conocen, incluidos los medios de comunicación, comprenden que esto me afecta, me toca profundamente”, dijo, subrayando que la sinceridad de sus declaraciones tras la ejecución de James Foley no podía ser puesta en tela de juicio.“Pero en este oficio (el de presidente) es también cuestión de puesta en escena. Es importante. Lo sé”, agregó Obama, y comentó que para él lo más importante seguía siendo plantearse los problemas adecuados: “¿Estoy llevando a cabo la política más apropiada? ¿Estoy protegiendo a los ciudadanos estadounidenses? ¿Estoy haciendo todo lo necesario?”.




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