POSADAS. La próxima semana se comenzará a realizar en simultáneo en Ciudad del Este (Paraguay), Foz do Iguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina) un trabajo de control multisectorial de vector de la leishmaniasis visceral. Según indicó a PRIMERA EDICIÓN el doctor Daniel Salomón, coordinador del Programa Nacional de Leishmaniasis que funciona en el Instituto Nacional de Medicina Tropical (Inmet) en la ciudad de las Cataratas, el trabajo se desarrollará por tres años y tiene el respaldo del Grupo Eco Salud de Canadá. Participarán profesionales de todas las áreas involucradas en combatir la reproducción del vector.Pasaron diez años desde que se detectó el primer caso de leishmaniasis visceral humana (LVH) en Misiones. Hubo años muy críticos y los casos disminuyeron pero el vector sigue estando y sigue habiendo infectados. ¿Cómo analiza eso?Desde el primer caso de LVH en Misiones detectado en 2004 hasta hoy, en todo el país se han confirmado 133 casos. De ellos el 80% se produjeron en esta provincia. No nos gusta decir que lo hemos superado porque si hay un solo caso nuevo (de LVH) ya es un problema. Pero tengamos en cuenta que, por ejemplo, en la capital de Matto Grosso (Brasil), cada año hay alrededor de 130 nuevos casos de LVH. En Misiones la aparición de casos ha disminuido, pero los que se han detectado se produjeron en localidades en que antes no había y actualmente hay en casi todos los departamentos de la provincia.¿La comunidad ha incorporado la conducta de mantener limpios los patios?Lo que ocurre en los municipios es que los operativos se realizan o la comunidad colabora muy empujados por la gravedad de la incidencia de la enfermedad.Nos sería mucho más sencillo trabajar en los municipios que apenas apareció la enfermedad, pero muchas veces porque hay muchas prioridades, se atiende cuando hubo muchos casos. Por ejemplo, en Santo Tomé (Corrientes) hubo cinco casos de LVH en un mes. En esos casos, cualquier medida de saneamiento que apunte a la erradicación de los transmisores que uno proponga es muy aceptada por la comunidad. Igualmente, poco a poco estamos intentando llegar al momento que ya no seamos bomberos, sino empezar a hablar de prevención.¿Han desarrollado un protocolo de trabajo para combatir al vector de la LV?Sí, tenemos manuales de procedimiento que lo hemos ido elaborando en base a las experiencias, viendo qué procedimientos logran mayor efectividad, lo que no quiere decir que sea el mejor procedimiento. Hace un año y medio se está trabajando en el desarrollo de un Manual continental de vigilancia y control de Leishmaniasis Visceral Humana y Canina. Se abordan todos los tipos de ambientes de Latinoamérica: urbano, rural, selvático, periurbanos, con inundaciones, etcétera. Ya hubo consenso en el programa nacional argentino, en Brasil y en Paraguay. En octubre de 2013 lo presentamos a los programas nacionales de todos los países de Latinoamérica y lo están evaluando para darnos recomendaciones. Una vez que se termine, este manual servirá a todos los programas latinoamericanos.Y los tratamientos, ¿han mejorado en estos años de trabajo?En cuanto a tratamientos, las drogas son efectivas (Glucantime), pero por supuesto que quisiéramos que sea más sencillo, de aplicación oral, con menos reacciones secundarias y con paciente ambulatorio. Pero sí se ha avanzado en el suministro: antes se enviaba la medicación luego de que se presentaba el diagnóstico confirmado -lo cual tarda unas semanas. Pero ahora los municipios y el Ministerio de Salud tienen un stock y que pueden proveer a quien lo requiere en el momento, y luego los organismos rinden a fin de año.¿Y el diagnóstico?El diagnóstico también se esta perfeccionando, se puede hacer en Posadas. El 1º diagnóstico se realiza con una tira -similar al test de embarazo- que provee el programa nacional. Se envía en paquetes de muchas unidades, por eso no se puede distribuir de a uno a todos los Samic. Ahora se ha desarrollado un test que es individual.También hay que destacar que hoy los médicos ya reconocen la enfermedad (cuando aparecieron los primeros casos se la confundía con leucemia u otras afecciones). Contra el vector¿Cómo se combate el vector de la leishmaniasis?Periódicamente se realiza control de vectores -el flebótomo transmisor es la Lutzomyia longipalpis, más conocida como “carachai”, aunque se han detectado también otras especies. Se colocan trampas en distintos sectores.Un factor que incide en la erradicación de posibles criaderos del carachai es el cultural. El algunas comunidades han adoptado la costumbre de mantener limpios de hojarascas sus patios y veredas. Pero no es en todos los casos, y mayormente las acciones y “toma de conciencia” sobre el riesgo de que los criaderos existan se produce cuando hay un alerta por un alto número de casos.Se deben mantener los patios, plazas y parques libres de hojarascas y de reservorios de agua. Los insecticidas son efectivos solo en casos puntuales.





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