OBERÁ. Un grupo de más de 200 padres participó en la reunión que fue convocada por directivos de la Epet 3 de esta ciudad y se extendió por casi dos horas. Los directivos y docentes admitieron que el hecho generado en la institución los pone en una situación incómoda. En tanto, ayer PRIMERA EDICIÓN dialogó con el director de educación Técnica del Consejo General de Educación, César Olivera, quien indicó que “la semana que viene se estará resolviendo la situación de los tres estudiantes involucrados en el hecho. Esto no fue una broma, es algo muy complejo y nos tomamos el tiempo prudencial para definir la cuestión, porque a pesar de que son mayores de edad y el hecho fue fuera de la escuela, debemos intervenir porque se trató de un delito”. “Ya entregué a Legales del CGE toda la información, incluido el último acta y la semana que viene habrá una definición”, aseguró Olivera, quien dijo que en este caso “hay que atender las dos posturas, en el caso de la comunidad escolar decidieron acompañar el pedido del director de separar a los alumnos, pero hay otros que quieren que sigan estudiando”. Debate escolar “Estamos esperando que el Consejo General de Educación (CGE) nos conteste porque enviamos toda la documentación requerida. Son cuatro los alumnos involucrados en el hecho, tres son alumnos del sexto año de Electromecánica y uno es alumno de quinto año”, informó a los padres, durante la reunión, una docente de la institución, Adriana Peñalva. La educadora admitió: “Cometieron un ilícito contra la propiedad porque se habrían robado la motocicleta de otro alumno del establecimiento, la moto apareció a los dos o tres días rota, en muy malas condiciones, ellos tienen una causa penal, tienen abogado, dos estuvieron detenidos, la vía judicial corre por otro lado”. Y luego agregó: “Uno de los chicos interpuso ante el CGE un recurso administrativo de revocatoria para recurrir la medida, cuando la escuela les informó lo que resolvió y eso movilizó al Supervisor que trae una disposición para que se los vuelva a tomar en la escuela y los chicos vuelvan a clases”. “Nosotros como profesores de esta escuela, preocupados por la situación, los convocamos porque queremos escuchar algunas opiniones”, dijo la docente Peñalva.Docentes y alumnos de la institución también se acercaron a escuchar las distintas posturas, “hay varias cosas para abordar, el juez no se expidió y nosotros no sabemos qué va a pasar con ellos, son todos mayores de edad porque tienen entre 18 y 19 años. Lamento por las familias y los padres que se ven involucrados en la situación, pero a los docentes nos está costando muchísimo enseñar con cosas como estas que nos hace el supervisor, quien nos pone aún más trabas. Para nosotros es importante inculcar valores como el respeto, la solidaridad, la tolerancia. A la famosa palabra inclusión, mucha gente la interpreta como quiere y no es así, la Ley de Educación invita a la escuela a resolver en forma democrática pero de ninguna manera a ser permisivos, no avalamos el hecho como algo bueno”, aseguró Peñalva, quien fue una de las voceras de sus colegas y reconoció que tienen “algunos inconvenientes en la escuela porque el alumnado nos cuestiona”.Firmas en apoyo a más autoridadEn varias oportunidades se mencionó que entre las sanciones posibles que se analizaron, se estaba otorgando la menos nefasta para los alumnos, ya que este año se quedarían sin actividad escolar pero el año que viene podrían volver a la escuela.Hugo Agli, también docente del establecimiento dijo: “Cuando a nosotros se nos pide algo tratamos de cumplirlo y se nos supervisa, acá hay algo que está fallando que es que nuestra decisión como Consejo Asesor, un cuerpo colegiado que tiene determinada potestad con respecto a la decisión de sancionar a los chicos. En este momento se nos está coartando a tal punto que simplemente les pedimos a quienes están de acuerdo que libremente quieran acompañar una firma para apoyar la decisión que había tomado la escuela y fue revocada por el supervisor. Los chicos habían sido suspendidos por todo el período escolar 2014 , pudiendo retomar sus estudios en la institución el año próximo. Esperamos conocer la resolución del Consejo General de Educación para saber si estamos bien encaminados o no”.La gran mayoría de los padres presentes firmó la planilla, a su turno varios de ellos hicieron uso de la palabra, “yo quisiera llamarle la atención a todos los padres porque se está sacando la autoridad a los directivos de la escuela y es algo que está muy mal. Nosotros como padres tenemos que apoyarlos porque lo que pasó no fue una jodita (sic), si era eso iban a esconder la moto atrás de un árbol o atrás del colegio y al rato aparecería, pero no fue así. Como padre y exalumno de este colegio pienso que deben ser castigados, porque sino todo lo malo sería bueno, hay que ponerles un límite porque de otra forma estamos perdidos, tienen que recapacitar”.Opiniones distintas de los padresPor lo bajo se escuchaban opiniones encontradas, un grupo de padres pedía la expulsión de los involucrados “porque son un mal ejemplo para los demás y dañaron el nombre de la institución”, mientras que otros opinaban que “no les pueden cortar la posibilidad de estudiar”. Aunque la gran mayoría de las voces se manifestaron de acuerdo con lo resuelto por la escuela.“Yo tengo cuatro chicos en la Epet, uno ya egresó y tres están cursando. Yo decidí mandarlos a este colegio justamente por las normas, sé que los chicos vienen y trabajan, estoy segura de que acá los forman muy bien y tienen las ideas muy claras, acá vienen a estudiar. Hablando con mis hijos los noté emocionalmente muy tristes por esto, por la situación en la que viven donde tienen que compartir, y también están tristes por los cuatro involucrados, se ponen tristes porque todo el entorno les duele, les hace mal. Para mí -dijo la mamá- al incluir nuevamente a los chicos les hacen más daño porque hay que estar en su lugar, deben enfrentarse con sus pares y eso los perjudica, para mí no es una buena decisión que convivan con todos, más allá de que cometieron una falta grave, y tienen que tener un tiempo para pensar. La situación de tensión que hay puede generar un caos y la escuela no lo va a poder controlar porque le quitaron autoridad”, aseguró
; una madre.Un padre, en cambio, contó una situación que le pasó con su hijo que asiste al establecimiento: “Yo tengo un hijo en sexto año y están haciendo un trabajo de práctica por lo que necesitan materiales para hacerlo, fuimos a pedir una donación, yo los acompañé a una casa comercial, incluso fueron con el uniforme de la escuela, llegaron al mostrador donde presentaron la nota que decía: somos de sexto año de la Epet, necesitamos tales materiales si nos pueden donar o hacer un descuento en el precio y uno de los empleados de atrás dice: ‘¡Ah ustedes son los que se robaron la moto!’, y a mí me cayó como un balde de agua fría, no sabía donde meterme y los chicos se quedaron sin palabras, no sabían qué decir. Creo que la decisión tomada fue buena, hay que sentar un precedente para que algo así no vuelva a ocurrir”. Para los docentes la situación también es delicada. “La situación en el curso es bastante molesta porque uno tiene dos alumnos porque el tercero no viene a clases, uno se siente incómodo porque sus propios compañeros van generando varios comentarios y situaciones molestas y, como es un grupo reducido, se nota mucho”. “Es complicado tratar de organizar una clase, es incómoda la situación. La relación docente – alumno no es mala, eso me llevó a preguntarles por qué hicieron lo que hicieron y se quedan callados, no responden, son jóvenes que creo que han hecho con mucha conciencia lo que hicieron. El grupo lleva un ritmo normal de clase pero uno se siente molesto por todos los comentarios y lo que surge. La decisión del Consejo Escolar creo que es la más correcta, sucede que uno fue alumno, hizo la carrera superior y volvemos a enseñar. Llevamos a la escuela adentro y nos molestan estas cosas porque siempre se puso el esfuerzo para que la escuela sea la mejor, la más reconocida y ahora esa imagen quedó afectada”, dijo el docente José Esteban Bondarenko.Según se supo el supervisor de Enseñanza Técnica Zona Sur de Misiones, Juan Eduardo Montiveros, se habría enterado por los medios del tema, ya que no habría sido notificado por el director del establecimiento sobre el hecho ni sobre la medida adoptada. Sin embargo Olivera confirmó que se hizo todo el proceso. Se aguarda con expectativa la decisión del Consejo General de Educación que tiene toda la documentación en mano. Relación complicadaLos estudiantes que están implicados en el hecho, tuvieron un regreso complicado, pues al retomar las clases, se encontraron con sus pares que reaccionan de diferentes maneras, algunos son indiferentes a la situación, otros prefieren no tener trato y son muchos los que se revelan ante preceptores, docentes y directivos, cuestionando los llamados de atención y comparando las situaciones. “El ánimo de la población escolar se ve afectado, ya no es el mismo”, se escuchó en el encuentro. El CGE sabe de esta situación y Olivera dijo: “Nos tomamos el tiempo necesario para tomar la mejor decisión para todos los alumnos”.





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