POSADAS. Lejos de la ribera del Paraná y en medio del cemento, costó mucho que la raíz del clon del “Sarandí histórico”, que en Candelaria cobijó bajo su sombra al general Manuel Belgrano durante su expedición al Paraguay, lograra ubicarse, tomara impulso, y comenzara a crecer. Pero gracias a los cuidados que recibió por parte de los directivos y docentes del Centro Polimodal Educativo Nº 4, que lo adoptaron y cedieron un espacio en su patio, el árbol ya promedia los tres metros de altura.Lo habían traído desde una feria de ciencias de una escuela de Candelaria, cuyos alumnos habían presentado un proyecto para rescatarlo de una “muerte segura”, después de que la represa de Yacyretá dejara bajo agua largas extensiones de tierra en la zona costera. La profesora de ciencias naturales, Graciela Méndez, contó que los estudiantes se tomaron el trabajo de colocar las ramitas en botellas de plástico con arena húmeda. “Como algunas de ellas prendieron, tuvieron la feliz iniciativa de regalarlas a escuelas de otras provincias. Al enterarme de este proyecto viajé hasta Candelaria y logré que me regalaran una, acompañada de un acta de legalidad. Como estaba bastante débil la tuve varios meses bajo estricto cuidado y protección con la idea de para preservarla y hasta que comenzara a desarrollarse. Aún en recuperación y muy frágil, la transplantamos al patio de la escuela”, recordó la docente, acompañada de la vicedirectora del CEP Nº 4, Marta Bauer de Lima. Agregó que a partir de ese momento fueron muchas las peripecias porque el suelo del patio del colegio es muy duro, apisonado, ya que en el terreno de Ayacucho y Entre Ríos funcionaba un estacionamiento para vehículos y anteriormente una cárcel.“Eso hizo que la raíz tardara en tomar impulso, que se ubique y que comience a crecer. Se lo regaba todos los días porque estamos en el centro de la ciudad y éste es un árbol típico de la zona ribereña. Colocamos una canilla y fabricamos un sistema de goteo, pero durante el verano venía todas las noches para evitar que le faltara agua. Durante el invierno lo tapábamos con bolsitas. Lo cuidábamos como a un bebé”, bromeó Méndez.Luego fabricaron un cerco de alambre para protegerlo pero “se nos complicó porque no teníamos acceso a las ramas que crecían de una manera desmesurada y poco convencional. Fue entonces que sacamos ese tejido y pedimos auxilio al Renard Cura, de la Reserva “Rincón Nazarí” que armó una especie de protección de madera que es más original, auténtica y vistosa”.Al parecer, ahora el clon de Sarandí se encuentra en su lugar ideal, alcanzando los tres metros, dijo la docente, y recordó que al llegar sólo contaba con 50 centímetros. Varios retoños se enviaron a otras provincias pero por el clima y la constitución de los suelos, hicieron que buena parte de ellos no lograran sobrevivir.Rescatar sus idealesSostuvo que “por lo que representa este árbol y por la historia de Belgrano, con este gesto queremos recatar la memoria de una persona culta, noble, sacrificada. Un hombre que sacrificó su vida por un ideal de patria”. “Fue el primer criollo patriota que dictó un reglamento de protección para los naturales de Misiones, el primero que se preocupó por la salud, la educación y los derechos humanos, es algo que muchos misioneros desconocen. Esto es como tener a Belgrano más presente. El CEP Nº 4 tiene fecha de inauguración el 20 de junio por lo que tenemos una afinidad con la obra de Manuel Belgrano”, destacó. La vicedirectora comentó que cuando el retoño llegó al establecimiento, el CEP Nº 4 celebraba su décimo aniversario. En esa ocasión se hizo un acto y se explicó a los alumnos la procedencia y la importancia, inculcándoles “el cariño que le tenemos porque forma parte de nuestra historia ya que debajo de su sombra descansó el creador de la bandera”, cuyo día se recuerda durante la jornada de hoy. “Es una alegría poder contar con ese retoño en el patio de la escuela. Una escultora nos donó una placa recordatoria que se encuentra en la galería de la escuela, contando un poco la historia del Sarandí y de cómo apareció en esta institución. Los chicos, sobre todo los ingresantes ven la placa y sienten curiosidad por saber del tema, además son conscientes que tienen que cuidar al ejemplar. Para nosotros es un orgullo y que no se haya secado es un logro porque el cambio de hábitat hace que no se desarrolle. Se nota que se siente a gusto junto a nosotros”, sintetizó Bauer de Lima. Sombra inspiradoraA la sombra de este árbol, cuyo nombre científico es Phyllanthus Sillowianus, y a la de otros ejemplares que ya no están, se agruparon las tropas del general Manuel Belgrano, antes de emprender la campaña hacia el Paraguay. Cuenta la historia, que el creador de la bandera se tomó el tiempo para redactar allí el Reglamento Provisional para los Pueblos de las Misiones, el 30 de diciembre de 1810. Amenazado de muerte por el llenado del embalse de la represa de Yacyretá, el ejemplar debió ser trasladado para poder subsistir. Fue emplazado en el centro geográfico de Candelaria a un kilómetro de la ruta nacional 12, justo en el acceso a la localidad. Fue declarado Monumento Histórico Nacional.





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