POSADAS. Continuaba anoche la investigación por el robo de dos cajas fuertes del supermercado chino “Agogo”, de donde los ladrones se llevaron más de 200 mil pesos en efectivo en la noche del sábado. El último dato que tenían los investigadores hablaba de un automóvil blanco que horas antes fue visto merodeando por la zona.Esa es una de las pistas que manejan los detectives, según le revelaron las fuentes a PRIMERA EDICIÓN. De todas maneras, uno de los elementos que en principio resultaban trascendentales terminó por disiparse: las videocámaras de seguridad no habrían captado el momento del hecho.Sucede que el sistema de filmaciones funciona exclusivamente en el salón comercial y no en el sector de administración, emplazado en un inmueble que está detrás del supermercado, donde viven el dueño del comercio y su familia.Justamente a ese lugar entraron los delincuentes entre las 20.30 y las 21.10 del último sábado, tras forzar una puerta de acceso. Del interior se llevaron dos cajas fuertes en las que había poco más de 200 mil pesos, títulos de propiedades y vehículos, y otros documentos pertenecientes al propietario, un ciudadano de origen asiático que por estas horas se encuentra de viaje en China.Fue su hijo, de 26 años, quien descubrió el hecho y radicó la correspondiente denuncia. Dijo que las cajas fuertes estaban guardadas en ese lugar -una de ellas dentro de un armario- y que desaparecieron como por arte de magia.Sobre los avances de la investigación, a cargo de efectivos de la comisaría Octava, de la Unidad Regional X y de la Dirección de Investigaciones, trascendió que testigos aseguran haber visto merodeando por la zona de manera sospechosa un Volkswagen Gol blanco. Ese podría ser el vehículo en el que escaparon los ladrones.A esa pista se suman también los tres rastros dactilares “levantados” en la escena por uniformados de la Dirección de Criminalística. No alcanzan a ser huellas completas, pero pueden llegar a servir en caso de que se logre detener a los sospechosos.También se supo en las últimas horas que los malandras actuaron durante un lapso cercano a la media hora. Aprovecharon que el joven salió de la vivienda a las 20.30. Cuando regresó, cerca de las 21.10, los macizos ya no estaban.El caso es investigado por policías de dichas dependencias bajo las órdenes del magistrado Marcelo Cardozo, al frente del Juzgado de Instrucción 1 de la Primera Circunscripción Judicial, con asiento en Posadas.





Discussion about this post