POSADAS. Alumnos y docentes de los Institutos Adventistas Mariano Moreno y Alta Gracia marcharon ayer en adhesión al “Día Sin Tabaco” que se recuerda hoy en todo el mundo. En la plaza 9 de Julio, intercambiaron frutas por cigarrillos. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el médico neumonólogo y diplomado en Salud Pública, Marcos Crispin Ortiz, reflexionó sobre esta adicción que impacta en el adicto tanto como en su entorno. Según indicó, cuando una persona no se limpia los dientes, corre el riesgo de perder sus piezas dentarias precozmente. Cuando una persona bebe en exceso, salvo agresión a terceros, el daño lo provocará a su función hepática o neurológica. No ocurre lo mismo con el fumador, ya que todas las personas que lo rodean, aún sin quererlo, participan de la aspiración del tóxico. Lo que se conoce como fumador pasivo, o tabaquismo pasivo. Se estima que este tipo de fumador es del 11% en el trabajo y el 13 %, en el hogar. Sin embargo, debe ser aún mayor si consideramos a los niños pequeños, ancianos o enfermos cardiológicos y respiratorios que permanecen más tiempo en el hogar.Esto es lo que hace necesaria la comprensión y actitud solidaria del que decide fumar, o no ha podido abandonar el hábito, en el sentido de no obligar a la exposición a los que no desean hacerlo. Cuidado, ¡peligro!El humo que sale directamente del cigarrillo contiene 3 veces más nicotina y alquitrán, y 5 veces más de monóxido de carbono que el humo que inhala el fumador, predisponiéndolo, involuntariamente a los riesgos conocidos y comprobados de cáncer de pulmón, lengua, traquea, vejiga y otros, además de otras enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Un total de 19 estudios científicos han demostrado que los cónyuges no fumadores de individuos fumadores, poseen un 23% más de riesgo de experimentar un infarto de miocardio, que las parejas sin fumador El impacto del humo del cigarrillo- en fumadores y no fumadores es el doble de lo producido por todos los otros contaminantes ambientales reconocidos como tóxicos.Es importante recordar especialmente los efectos perjudiciales de la exposición de los niños, sobre todo menores de 18 meses y las embarazadas. Los niños permanecen mucho tiempo en ambientes cerrados y el contacto con los adultos es más estrecho, lo que unido a la aún incompleta maduración de los sistemas inmunológicos y respiratorio, tienen menos posibilidad de neutralizar o atenuar la toxicidad. En general las madres fumadoras, lo hacen en contacto con los pequeños que de esta manera padecen con mayor frecuencia de enfermedades respiratorias agudas y crónicas (bronquitis, neumonía, asma), afecciones del oído, nariz y senos nasales, bajo peso, menor rendimiento escolar y por consiguiente mayores gastos en salud. Durante el embarazo, muchos compuestos del humo atraviesan la placenta y alcanzan al feto en el que además de la disminución del aporte de oxigeno, los derivados de la nicotina y alquitrán conspiran con la adecuada nutrición del feto, que determina menor peso al nacer y aumento de la posibilidad de muerte súbita.Daños En la mujer recordemos que es motivo de disminución de fertilidad, trastornos hormonales, menopausia precoz, y envejecimiento prematuro, todo como consecuencia de la disminución del aporte de oxígeno a los tejidos y células. Basta mirar y comparar la piel de una persona que fuma con otra que no lo ha hecho nunca, y que tengan la misma edad.Desde todo punto de vista, hoy es reconocido en el mundo los daños que causa el hábito de fumar, tanto respiratorios, cardiovasculares, cancerígenos, que todos los fumadores también lo saben. Lo que les pedimos es que comprendan que las leyes que impiden fumar en locales cerrados, no los persiguen a ellos, sino que protege a los que no desean hacerlo y les recuerda permanentemente que deben tratar de abandonar el hábito o al menos disminuirlo en beneficio propio y de sus semejantes. Por otra parte, es necesario manifestar que, lograr una disminución significativa del hábito y la no iniciación de nuevos fumadores, seguramente llevará muchos años, por lo que no se pone en juego la sobrevivencia de los plantadores de tabaco, quienes además hoy tienen mas problemas de salud por las condiciones y falta de protección en que se desempeñan con la utilización de agrotóxicos, además del precario ambiente en que viven. La necesidad del cambio de cultivos es un proceso de largo plazo y se dará paulatinamente en la medida que disminuya la demanda del consumo, de manera que habrá tiempo suficiente para planificar debidamente la conversión. Los plantadores de tabaco no deben temer los efectos de la ley. Si la sociedad lograra liberarse de los enormes daños que el hábito de fumar produce en ella, tanto de salud y de vida como económicos, seguramente que tendrá salud y vida suficientes como para encontrar mejores posibilidades de bienestar y con mucho menos sacrificios.Epidemia mundialEl consumo de tabaco es la principal causa prevenible de defunción en el mundo, y actualmente mata a uno de cada 10 adultos en todo el mundo.La epidemia mundial del tabaquismo mata cada año a casi 6 millones de personas, de las cuales más de 600 000 son no fumadores que mueren por respirar humo ajeno. Se estima que la epidemia matará a más de 8 millones de personas al año de aquí a 2030. Más del 80% de esas muertes evitables se producirán entre las poblaciones de los países de ingresos bajos y medianos. Para alertar sobre ello, la cartera sanitaria provincial montó ayer la “Carpa de la Salud” en la Plaza 9 de Julio, donde se distribuyeron folletos y manzanas con los transeúntes, como una forma de intercambiar un buen hábito por un mal hábito.En el mismo paseo público confluyeron también los equipos de salud de la Secretaría de Calidad de Vida de la Municipalidad y los alumnos de los institutos escolares Mariano Moreno y Alta Gracia que marcharon como todos los años, desde la calle Jujuy al 2200, por Salta y Colón hasta la plaza donde realizaron un acto, con exposición de pancartas y entrevistas sobre el beneficio de una vida libre de tabaco.





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