POSADAS. La Federación Agraria Argentina (FAA) no deja de lamentar que hasta la actualidad siga cortado el diálogo con el Gobierno nacional y que éste no pueda admitir reclamos por sus derechos.Las economías regionales, la restricción a la exportación y la falta de diálogo con el sector agrícola nacional fueron parte de una entrevista de PRIMERA EDICIÓN con Martín Spada, director del Distrito 1 (al que pertenece Misiones) de la entidad gremial de productores:¿Qué visión tiene de la economía regional a la que pertenecemos?En lo que son las economías regionales vemos que el Gobierno ha estado totalmente ausente, dejando más expuesta la dificultad de acceso a los puertos a instancias de los mercados concentradores. En general, todas las economías regionales de cualquier producción -empecemos por lo que es la yerba mate, banana, cítricos, pera, manzana, uva- están sufriendo las ausencias del Estado que los cubra en las debilidades que tienen.Esto está llevando a la desaparición de productores, algo que quizás aún no se palpa en el día a día, pero Argentina sigue incumpliendo con los compromisos de exportación y, lo que es lo más importante, que tiene que ver con el desabastecimiento de la cadena del consumo argentino.¿Ha mejorado el diálogo del sector con el Gobierno nacional?De ninguna manera. Nosotros veíamos con buenos ojos la designación de Carlos Casamiquela como titular del Ministerio de Agricultura de la Nación, ya que viene de un ámbito técnico del Inta. Sabemos el desarrollo que ha tenido este organismo y el acompañamiento de muchos productores. Pero lamentablemente, se ha quedado Casamiquela en lo que fue su función en el Inta, todo aquello totalmente ausente ahora que es ministro. Es decir, no hemos tenido ninguna política puntual. Si bien se habló mucho de la devaluación, de que mejoró la situación en el sector, directamente no ha tenido impacto porque ya veníamos con un retroceso de pérdida económica de todos los sectores productivos de las economías regionales. Han mejorado algunos precios, pero volvieron a quedar desfasados por la inflación. ¿Qué ha propuesto la Nación para que cada economía regional mejore en sus proyectos?Lo único que ha propuesto es el modelo que cree que es el correcto y lo va a profundizar. En vez de haber diálogos en común, lo único que ha habido, en algún tipo de catástrofe, es una ayuda económica que no significa nada. Acá no ha habido una política de fondo, seria y concreta. Lo único que ha hecho es dilatar las situaciones, como fue el “PREA” (Programa Estratégico Alimentario Nacional), del cual no ha habido ningún resultado. Lo único que vemos es que Argentina ha perdido mercado con el tema de la carne, en exportación del olivo, hemos perdido mercado en lo que es frutas de carozo…¿Cómo impactó la restricción a la exportación de carne y cuánto se ha perdido en el mercado mundial?El hecho de restringir la exportación ya es gravísimo, porque la Argentina ha perdido el 80% del novillo pesado de exportación. Hoy en día, por más que el Gobierno vaya a intentar liberar la exportación, una firma hoy no podría competir con los países que -por ejemplo- estaban por debajo de los exportadores de carne como son nuestros vecinos Uruguay, Paraguay y Brasil.Nosotros hemos salido ya del grupo de los diez principales exportadores y es una situación que no será fácil revertir. No va a ser en función de la política del próximo Gobierno, sea la política que sea. Por más voluntad que haya de un próximo gobierno, esto conllevará prácticamente entre nueve y diez años aproximadamente, en recomponer el mercado y el plan ganadero para exportación.¿Ha repuntado la ganadería tras las pérdidas que se registraron en esta década?El stock ganadero en números se ha recuperado. Lo que no se habla en esta zafra, por ejemplo, es que hemos tenido un incremento de producción de 500 mil terneros, lo que pasa que el peso de faena es cada vez más bajo por situaciones económicas. Los feedlot no resisten tanto tiempo las situaciones financieras de animales encerrados y terminan vendiendo con muy bajo peso. Dentro de la propuesta que hace la entidad, la de implementar un peso mínimo de faena, son medidas que el Gobierno no las tiene y no las analiza. Están en una postura de que lo que están haciendo está bien y no escuchan a nadie. Seguiremos pagando las consecuencias de que hoy en día un kilo de asado, en cualquier carnicería del país está entre 65 a 70 pesos. Y la verdad, al productor cada día le van pagando menos.Un kilo de novillo por ejemplo está en 11,50 pesos y 10 pesos en la región NEA, que quizás no cubra ningún tipo de costo.Entonces vamos a tener más enfriamiento del sector productivo. Estamos notando que en general hay mucha oferta de vientres, los cuales están muy baratos. Hay casos de productores que han vendido vacas de descarte de rodeo. Eso demuestra una falta de interés en el mercado, lo que nos va a llevar a una reducción de stock en muy corto tiempo.Con el valor que está pagando el consumidor en góndola, ¿llega algo más al productor?El productor no es formador de precios en góndolas. El productor realiza un control desde el momento en que hizo una inversión y prácticamente un año después el ternero ya está tomando la teta de la madre. Espera seis meses para ofrecerle al mercado un producto y, paralelamente, el kilo de carne cada vez está más caro en la góndola.El problema está en la intermediación, desde la tranquera del campo hasta la góndola. Ahí hay actores que tienen un ingreso fijo con un margen de comercialización entre un 10 y un 30%.¿Cuál es el pedido más urgente que le hace la Federación Agraria Argentina al Gobierno nacional?Depende del área en la que uno ande. Si hablamos de la carne, nosotros estamos pidiendo regulación de la exportación. Incentivo a la producción de ganado y cría, una regulación del intermediario de la cadena.En lineamientos de granos, estamos pidiendo una liberación de los saldos exportables. Argentina sabe cuánto es lo que necesita cada año para consumo interno. Todo lo que supere ese tonelaje, sea considerable saldo exportable y pueda salir libremente en exportaciones.En situaciones fitosanitarias, estamos pidiendo esclarecimiento y coherencia en las aplicaciones de normas. Es decir, es muy amplia la demanda y la necesidad que el sector plantea al Gobierno nacional.
El problema es que en ninguno de los estamentos, ya sea en Producción o Economía, no hay ningún tipo de respuestas.¿Ha mejorado el precio de la materia prima de la yerba mate?En lo que es yerba mate y el resto de las entidades productivas se viene denunciando hace más de siete años que se ha cambiado la modalidad de cosecha, que antes era de dos años y ahora anualmente. Han venido reclamando falta de transparencia en el mercado yerbatero. Todo eso, de la mano que hay una realidad: el precio que se pagaba por kilo de yerba no llegaba a cubrir los costos de producción.Sin embargo, por más de que ha mejorado mucho el precio de la materia prima, sigue siendo insuficiente para los productores. La insuficiencia de yerba mate ha crecido en las provincias de Misiones y Corrientes. Así también, por un marketing indirecto que ha hecho el papa Francisco al tomar mate, se ha incrementado la demanda internacional de la yerba mate. Ahora, no ha habido por parte del Estado nacional, una política de decir “cuide al productor de yerba mate”.Se necesita que el tarefero gane bien, que el productor pueda mantener a su familia, que le dé un futuro a sus hijos que están en el establecimiento, que la superficie de yerba siga creciendo. Todo lo que ha conseguido el sector productivo en el último año ha sido por presión y no por conciencia del empresario. Y hoy en día, hay escasez de producción, se han perdido yerbales. Pero el costo que tienen que salir a enfrentar las empresas es que también tienen que salir a pagar más por la materia prima. Pero la realidad acá es que si no se paga más por la hoja verde, no habrá producto en el mercado.Esta es la misma situación que está habiendo con la producción de manzana o de durazno. En el Alto Valle de Río Negro, la manzana en esta campaña, han quedado toneladas de producción tiradas en el piso, porque directamente lo que preparaba el productor, ni siquiera justificaba los jornales de los trabajadores.Entonces, en tanto el Gobierno siga pensando que con una política de precios cuidados va a seguir abasteciendo la mesa de los argentinos, es una historia que no tiene buen final. Lamentablemente van a seguir destruyendo lo que es el sistema productivo argentino y va a llevar a que el próximo gobierno, sea de la bandera política que sea, no va a tener manera de reajustar y va a ser una situación muy difícil de revertir.Todo este proceso que se quiere reinvertir en el sector tealero, yerbatero, tabacalero, que han ido decreciendo en su producción, va a llegar a ser mucho más caro para el país en la reimplantación de los cultivos y la mano de obra.





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