POSADAS. El 11 de octubre de 2011 Lilian Rivero González sufrió una fractura expuesta en su pierna izquierda cuando intentaba ascender con su madre, en silla de ruedas, por la rampa para discapacitados de un colectivo del transporte urbano de pasajeros. Desde entonces su vida cambió completamente, porque al no conseguir el “tutor ortopédico” a tiempo, perdió la pierna. En esa época se daba a conocer con “bombos y platillos” la colocación del elevador para sillas de ruedas en algunas unidades del trasporte público del sistema integrado, que en los hechos no se puede verificar si estos elevadores reciben un mantenimiento adecuado para asegurarse de que el mecanismo no vuelva a registrar fallas. A decir del titular de la Fundación Mundo Discapacidad, Luis Giuliani, quien estuvo en esta ciudad antes de ayer, no se hace. “En más de una ocasión quisimos verificar el estado y buen funcionamiento de las rampas en las unidades pero si uno no está con las sillas de ruedas el chofer no la quiere poner a funcionar”. En cualquier caso, Luis Giuliani cuestionó que no se estén cumpliendo las normativas tal como están establecidas en el país siguiendo los protocolos internacionales.“En las pocas unidades que hemos visto colocaron un elevador y el gran problema con esto es que son peligrosos, se puede caer tanto la persona que va en la silla de ruedas como su acompañante. Para colmo estamos ante un diseño que no incluye a todos. Quedan afuera las personas que usan bastón, enanos, ancianos, embarazadas o alguien con un carrito para bebe”.Consultada al respecto, desde la dirección de discapacidad de esta comuna, Mabel Famularo, sostuvo que “por las dificultades de terreno y topografía de Posadas las unidades de piso bajo serían poco efectivas. Lamentablemente el caso de la mujer lesionada se dio por una falla técnica de la rampa, pero estas no están prohibidas, al contrario, son aceptadas y utilizadas en el mundo”.En párrafo aparte sostuvo Famularo: “Lo que sí pedimos es que las personas con discapacidad se acerquen a la Municipalidad a exponer con que frecuencia y en qué horarios necesitan las unidades inclusivas, para optimizar el uso de esas unidades, pero en verdad nadie lo hizo hasta ahora, pero es información vital para que podamos interceder ante la empresa concesionaria”. Con respecto al mecanismo de verificación del buen funcionamiento de las rampas Famularo explicó que “la inspección técnica se debe hacer en el mismo momento en que verifican el buen estado de las unidades en los talleres VTV, no se puede hacer aparte”.Para Giuliani, crítico con esta situación es que la concesionaria está violando la convención de las Naciones Unidas que habla de un diseño universal se refiere a algo que sirva “para todos”, pero las rampas todo fue un circo: te muestro lo que pongo, pero en definitiva no sirve”, cuestionó.





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