POSADAS. Se concretó el pasado lunes a la noche la reconstrucción del brutal asalto del que fuera víctima un canillita en el barrio de Villa Urquiza. Uno de los dos detenidos por el hecho colaboró en la medida judicial y se dijo inocente. En la ocasión, el imputado le habría referido al juez penal que sigue la investigación, Ricardo Balor, que “era ajeno” al violento incidente, y que en realidad “circunstancialmente pasaba por el lugar” y que además, “ayudó a la víctima” para que los asaltantes dejaran de agredirlo, precisó un portavoz oficial. No obstante, el individuo continuará tras las rejas hasta que se resuelva su situación procesal. El caso por el cual se efectuó la citada reconstrucción, fue noticia el sábado 6 de julio del años pasado. En la mañana de esa jornada el canillita Sergio Benitez, de 35 años, fue agredido de manera brutal por una patota, en la esquina de las calles Máximo Paz y Félix Aguirre. La víctima aquel día, como lo hace habitualmente, salió a las 3.30 de su casa para buscar los diarios que vende. Ya entre las 6.30 y las 7, cuando caminaba en inmediaciones de su vivienda, le salieron al cruce tres malvivientes, que suelen juntarse en un paseo cercano y le pidieron que entregara la mochila. Fue el inicio de lo irracional. Como el vendedor se resistió, se sumaron otros violentos, que seguían la escena desde unos metros. En total, según la denuncia hecha por el damnificado, en determinado momento diez personas se apiñaron sobre él para golpearlo. Los últimos en sumarse a la agresión portaban piedras y tenían todas las intenciones de utilizarlas para doblegar al canillita. De manera providencial, una vecina de la zona que había salido poco antes a pasear a su perro, empezó a gritarle a los patoteros. Les imploró que dejaran de golpear a su presa. La acción le valió un piedrazo lanzando por uno de los malvivientes. Sin embargo, la mujer no se dio por vencida y soltó a la perra Jana, quien ahuyentó a los malvivientes.




Discussion about this post