POSADAS. Una adolescente de 16 años vendió a su beba de once meses a una pareja aparentemente oriunda de Corrientes por $2.000 en efectivo, en un lamentable episodio ocurrido el viernes pasado en una vivienda del barrio Fátima de esta ciudad capital. La abuela materna de la criatura denunció su desaparición ese mismo día, en la Comisaría de la Mujer, dependiente de la Unidad Regional X.Tras las primeras averiguaciones, fue detenida una vecina de esa familia, quien habría hecho las veces de intermediaria entre la madre adolescente y la pareja que arribó de la vecina provincia de Corrientes.“Me dieron veinte billetes de 100”, fue lo único que la joven madre alcanzó a balbucear ante la presión asfixiante de una abuela que comenzaba a desesperarse por conocer el destino de su nieta.A renglón seguido se enteró que una vecina se llevó a la pequeña “para cuidarla”.Justamente, cuando se entrevistó con esa mujer recibió una respuesta que casi la deja inconsciente: “Tu hija se la dio a una pareja de Corrientes para que la cuidara”.Al borde de un ataque de nervios, la abuela se trasladó desde su domicilio en el barrio Fátima hasta la Comisaría de la Mujer, dependiente de la UR X.Allí radicó la denuncia y apuntó como principal responsable a la vecina, quien habría inducido a la madre adolescente a vender a su hija por $2.000.Ni bien tomaron conocimiento del hecho, los uniformados se dirigieron hasta el lugar donde se habría llevado la “transacción comercial”.Allí procedieron al arresto, por disposición judicial, de la supuesta intermediaria en la operación.Se sospecha que se habría quedado con una suma mayor de dinero a la que recibió la mamá de la nena.Por esa razón anoche continuaba detenida en averiguación del hecho.Está imputada del delito de “sustracción de un menor agravada por la edad de la víctima” (la ley califica el daño cuando se trata de un chico de diez o menos años).Esa calificación no contempla el beneficio de la excarcelación, razón por la que la sospechosa continuará tras las rejas hasta que el juez tenga todas las pruebas en su poder y resuelva su situación procesal.Atrapada y sin salida al comprobarse su vinculación con la maniobra, la intermediaria aportó el teléfono celular de la mujer que abandonó la provincia con la beba de once meses.Fuentes de la investigación señalaron que “lo curioso es que se la llevaron sin ningún tipo de documentación y más extraño aún, cómo hicieron para atravesar los controles montados sobre la ruta”.Los detectives lograron comunicarse con el celular de la adoptante ilegal, quien se mostró sorprendida y asustada ante el riesgo posible de su detención.Al parecer, la mujer reconoció que pagó dos mil pesos por la criatura pero afirmó: “no quiero tener problemas, vengan a buscarla”. Así fue cómo dio datos precisos del lugar de Corrientes donde tenían a la beba.Anoticiado de esta información, el juez de Instrucción 2 de Posadas, Fernando Luis Verón, dispuso la búsqueda de la niña y libró un exhorto a la Justicia correntina pidiendo su colaboración para dar con el paradero de la menor y de los que la llevaron en forma ilegal.Lo llamativo del caso es que la jueza de turno de la vecina provincia se negó a llevar adelante ninguna medida, aduciendo que no tenía datos precisos de la menor y que de proceder, podría vulnerar garantías individuales.“Puedo traer a una criatura equivocada”, habría sido la respuesta de la magistrada.Entonces se le replicó que se trataba de una menor indocumentada y que no era posible otra información más que la que se envió en el exhorto, pero que había otros indicios que la habilitaban para actuar de oficio. Entre ellos, la ubicación que brindó, vía telefónica, la mismísima implicada en la causa.Es más, la mujer, supuestamente correntina, llamó ayer a la Policía de Misiones desesperada porque fueran a buscar a la beba porque “no quiero tener problemas”. Quizás lo pensó demasiado tarde. Ni bien sean detenidos, ella y su marido, porque ya fueron localizados, serán trasladados a los estrados judiciales del juez Verón, donde serán notificados de la causa en que aparecen incriminados por el delito de “sustracción de menor agravada”.Todo en el contexto de un caso que requiere de celeridad y efectividad para evitar que los apropiadores desaparezcan con la pequeña sin dejar rastros, lo que sin dudas marcha en contrasentido de la voluntad de la jueza de la vecina provincia.En Corrientes hay una comitiva de la Dirección Investigaciones de la Policía de Misiones, a la espera de entrar en acción cuando las autoridades judiciales de esa provincia lo dispongan, consignó el portavoz consultado por este Diario. Saben el paraderoLa mujer que el viernes fue detenida y acusada del delito de “sustracción de menor agravada” aportó el número de celular de la apropiadora que se llevó en forma irregular a la pequeña de once meses.Con esta información, los investigadores pudieron determinar, de boca de la misma acusada, el paradero de la pequeña.Se encuentra en Corrientes pero la Policía no pudo actuar porque la jueza de esa provincia se negó a materializar el exhortó de su colega misionero escudándose en que no tiene precisiones sobre los datos filiatorios de la menor en cuestión.Lo que sucede es que se trata de una beba indocumentada y los únicos datos relacionados con ella son los de su madre y abuela.Más allá de esta traba, la Policía correntina cercó la vivienda y montó una guardia encubierta para que ante el menor atisbo de intento de fuga, los apropiadores sean arrestados.





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