POSADAS. Hace unos veinte años, en todo el mundo se han ido incrementando los embarazos múltiples (dos o más bebés), tanto los que se producen de manera espontánea -por una fecundación natural- como por algún tipo de tratamiento de fertilización asistida.Este tipo de embarazos se han transformado en la primera causa de morbimortalidad -de patología y muerte- perinatal relacionados principalmente con la prematurez.Al respecto, Marta Echevarría, jefa del Servicio de Imágenes y Estudios Complementarios del Hospital Materno Neonatal (HMN) de Misiones, destacó que paralelamente al incremento de embarazos múltiples, en los últimos años hubo un importante desarrollo en el conocimiento de la fisiopatología, que permite conocer cómo se desarrollan y qué complicaciones pueden tener. Ello complementado con los avances tecnológicos que ayudaron a mejorar los diagnósticos.“Por el riesgo que implica tener embarazo gemelar o múltiple, es muy importante el diagnóstico precoz de corionicidad- para ver la distribución de placentas y sacos gestacionales -“bolsas”- (ver ilustración). De esta manera podemos diagnosticar tempranamente las posibles patologías y complicaciones, lo que nos permitirá disminuir el impacto de las mismas sobre los gemelos”.Diagnóstico precozEchevarría señaló que cuanto antes se realice la ecografía, mejor se distinguen las bolsas y placentas.Asimismo destacó que hay tres oportunidades que son clave para todos los embarazos, y en el caso de los gemelares y/o múltiples, permiten prever o anticiparse a las posibles complicaciones. Son las ecografías alrededor de las semanas 11 y 14; luego en las semanas 20 y 24; y luego, entre las 32 y 34.En el monitoreo de la semana 11 a 14, se puede hacer predicción de anomalías morfológicas y de cromosomopatías -enfermedades de los cromosomas, por ejemplo, síndrome de Down. También se puede evaluar las arterias uterinas de la madre y si la vascularización es normal. En caso contrario se implementan medidas terapéuticas antes que aparezcan complicaciones, como por ejemplo hipertensión arterial.El segundo control clave es entre las 20 y 24 semanas. Se hace un estudio fetal morfológico detallado. Se evalúa la posibilidad de parto prematuro e hipertensión arterial. También, mediante una ecocardiografía se puede ver el corazón y diagnosticar posibles cardiopatías. “Con este seguimiento, podemos prever si el bebé podrá nacer en el Hospital Materno -de Nivel III- o se tendremos que derivar a la madre a un hospital especializado, como el caso de Hospital Garrahan de Capital Federal, para que el bebé nazca y pueda ser atendido de inmediato por los especialistas”, indicó Echevarría.La doctora indicó que la madurez pulmonar es determinante para evaluar y planificar un parto prematuro. “La madurez pulmonar se alcanza alrededor de las 36 semanas. En los embarazos gemelares se ayuda a esta maduración con medidas terapéuticas”, dijo.El rol del Hospital Materno Neonatal (HMN)El equipo de Medicina Fetal (MF) del HMN recibe constantemente interconsultas de hospitales de menor complejidad de la provincia y la región.“Ante el hallazgo de proceso anormal de embarazo o de un embarazo gemelar o múltiple, en caso que el nosocomio donde atienden a esa madre no esté capacitado para diagnosticar adecuadamente, se la deriva al HMN para hacer una interconsulta”, explicó Echevarría. Tras el diagnóstico se evalúa si debe ser incorporada al Programa de Medicina Fetal (PMF), si debe permanecer internada o se puede hacer un programa de seguimiento pero en su localidad de origen, planificando cuándo deberá volver a monitorearse.El PMF está integrado por ecografistas, obstetras, neonatólogos y los especialistas referentes de cada patología: neurólogo, neurocirujano, cardiólogo, cirujanos pediátricos, nefrólogos, genetistas, enfermeros y también trabajadores sociales y psicólogos para intervenir a nivel socioambiental y acompañar a las madres y sus familias.Tipos de embarazos doblesEn cuanto a embarazos dobles, los hay de dos tipos: con una sola placenta o con dos.El más común es el biamniótico bicorial (ver gráfico), que ocurre cuando hay dos sacos gestacionales -bolsas- dentro de las cuales se gesta cada uno de los bebés y dos placentas. En el caso de una sola placenta (monocorial), puede ocurrir que cada bebé se geste en una bolsa separada (biamniótico), o que ambos compartan la misma bolsa (monoamniótico). Puede ocurrir que los embriones no se separen completamente y queden unidos, lo cual da origen a los siameses.Según el programa de Embarazo Gemelar del Hospital Italiano de Capital Federal, un 30% de los embarazos múltiples de una sola placenta presentan complicaciones severas con algo riesgo de mortalidad perinatal.“Afortunadamente los que más abundan son los primeros casos -de dos placentas-, que son los que menos complicaciones suelen tener”, destacó Echevarría.




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