KAAGÜY PORÁ, Comandante Andresito. Tres bebés guaraníes murieron entre el domingo y el martes. Vivían en una comunidad -Kaagüy Porá- distante a quince kilómetros del hospital local. Todos murieron en el centro de salud, pero, según advirtieron los médicos, llegaron tarde y nada de lo que hicieron ayudó a contrarrestar la deshidratación aguda consecuencia del cuadro de gastroenteritis (vómitos y diarrea). Las tres muertes podrían haberse evitado con atención médica adecuada y a tiempo. ¿Por qué llegaron tan tarde al hospital? Sobre esta cuestión hay versiones diferentes y PRIMERA EDICIÓN dará cuenta de todas. Desde la comunidad desmintieron que ellos sean los responsables de la demora y dieron cuenta de las insistentes llamadas pidiendo ayuda que realizaron al hospital y a la policía. Según indicó el cacique de Kaagüy Porá, Jorge Martínez, “para la emergencia se atrasaron mucho y no es la primera vez que pasa, llamamos al hospital el domingo a la mañana porque el bebé estaba mal y no había ambulancia, esperamos y después llamamos a la policía y tampoco había móvil, con la moto no se podía salir, fue todo un día de espera y no vino nadie a buscarlos. Al primer y segundo bebé (de seis y once meses de edad) los terminamos llevando en la moto igual pero quizás ese viaje les hizo mal también. Los primeros llamados los hicimos a las 9 y como no vino nadie y no había solución terminamos llevándolos a la tardecita en moto. Las emergencias no responden bien, los días de semana sí pero los fines de semana no”. Los bebés de seis y once meses fueron los dos primeros en morir. El martes, alertados por lo sucedido con los dos pequeños, el equipo de Salud Pública -encabezado por el ministro Oscar Herrera Ahuad y el subsecretario Germán Bezus- comenzó el operativo en la comunidad aborigen y un móvil de Salud Pública trasladó al hospital al bebé de 16 meses con los mismos síntomas que las otras víctimas fatales. Murió ese día en el nosocomio. “Llamaron por primera vez el domingo a las 18” Otra versión es la del director del hospital de Andresito y concejal por la renovación, el médico Raúl Vernengo. Éste indicó a PRIMERA EDICIÓN que “ellos trajeron al primer bebé al hospital sin haber avisado nada antes. Para los otros dos nenes que luego fueron internados, sí llamaron al hospital y hablaron con el doctor de guardia que les explicó que la ambulancia estaba en una derivación en Eldorado. El primer bebé llegó vivo al hospital, no sé como lo trajeron. Llegó entre las 13 y las 14, aproximadamente y falleció a las 18. Casi al mismo tiempo que fallecía el primer bebé recibimos la llamada desde la aldea pidiendo la ambulancia. El doctor de guardia les explicó que estaba en Eldorado y que llamaría a la policía o a alguien para que vaya a buscarlos. La verdad es que no tengo idea si llamaron a la policía o no, tampoco sé si los chiquitos llegaron con el patrullero”, señaló ayer.La verdad es que cuesta creer que, a más de tres días de lo sucedido que terminó con tres niños muertos, el director del hospital no sepa aún cómo llegaron estos pequeños a la guardia médica. En tanto, según aseguraron desde la policía, no recibieron ninguna llamada “ni desde el hospital ni desde la comunidad guaraní”. Según fuentes consultadas, los agentes se habrían enterado de las muertes a través los medios y que recién el martes, el director de Zona Sanitaria y secretario de Gobierno, el médico Rubén Mendoza, pidió a la policía que llevara agua mineral a la comunidad afectada. “Prometieron perforación y red de agua en las últimas campañas” La comunidad Kaagüy Porá tiene una superficie de 130 hectáreas y habitada por 192 personas pertenecientes a 47 familias. Dentro del predio funciona una escuela a la que asisten 111 niños. La aldea está ubicada a siete kilómetros del puerto de Comandante Andresito y a quince del casco urbano, para llegar a ella hay que recorrer aproximadamente ocho kilómetros de camino de tierra colorada, que en caso de lluvia se vuelven muy difíciles de transitar.PRIMERA EDICIÓN se acercó hasta la aldea y dialogó con Jorge Martínez, su cacique primero y con varios habitantes más, recorrió el lugar y también se acercó hasta la escuela para poder tener un cuadro de situación completo.La palabra del cacique“Nuestro espacio es cada vez más pequeño, faltan medicinas y alimentos que antes conseguíamos en el monte”. Refiriéndose a la muerte de los tres niños y sus posibles causas Jorge Martínez señaló que “no sabemos si es por el agua, la vertiente corre y es limpia, yo, nosotros, la mayoría toma de ese agua, no tenemos un pozo perforado en la aldea, sólo está el de la escuela, que abastece a pocas casas y cuando no hay luz tampoco sirve, así que lo más normal es que tomemos agua de esa vertiente”.“Estamos preocupados porque por un lado no sabemos la razón de esas muertes, no sabemos de dónde vino esa enfermedad, pudo venir por el aire, o algún veneno, por algún alimento, la verdad que no lo sabemos. Nosotros creemos que Dios quiso llevarlos, que su destino estaba marcado, pero los médicos, que tienen otra cultura buscan la causa científica, lo cierto es que nuestra vida ha cambiado mucho, nuestro lugar es cada vez más pequeño, ya no se encuentran tantas medicinas ni alimentos en el monte”. El cacique recordó que “cuando era pequeño, recorríamos el monte con mi abuelo y me mostraba las diferentes medicinas que había, ahora no se encuentran casi. Entonces muchas veces tenemos que tomar remedios que nos dan los doctores o comprar comida en el pueblo y uno no sabe qué es lo que está consumiendo, qué es lo que entra en nuestro cuerpo y qué efectos va a producir, el mismo hecho de ir al pueblo para nosotros es un impacto fuerte, acá somos libres y el aire es más puro, en el pueblo no”.Pedidos sin atenderSon muchos los pedidos que no tienen respuesta, y son básicos, agua, viviendas y atención en salud. En la comunidad recuerdan claramente que en las últimas dos campañas (2007 y 2011) el actual intendente, Bruno Beck, les prometió el pozo de agua perforado y la red de agua p
otable. Hoy, a fines del 2013 todavía la promesa no se cumplió. El pozo que pertenece a la escuela abastece poco y mal a las casas más cercanas; distribuida por mangueras en muy mal estado con tanque lleno y canillas cerradas este se vacía en 10 minutos debido a las pérdidas.“Nosotros tenemos muchos pedidos que no han sido satisfechos” prosigue el cacique “el más antiguo e importante es el del agua, hace más de seis años que estamos pidiendo un pozo de agua y una red que distribuya. El agua es lo más importante, el agua es vida, si ellos mismos están diciendo que la causa de estas muertes puede venir del agua, con más razón tendrían que solucionar eso de manera urgente, ya nos han prometido varias veces pero nunca llega, yo siempre les creo y les transmito a mi comunidad pero después quedo mal con mi gente porque no llega”, admitió. “También pedimos una salita de atención médica y viviendas, vinieron tres ingenieros con gorrita amarilla, sacaron fotos, nos dijeron que estaba todo listo, que la plata estaba y que a la semana siguiente vendrían, pero no vino nadie nunca más y son cosas que nos hacen mucha falta, salita no tenemos, nos prestan un aula en la escuela cuando viene la médica. También nos faltan viviendas porque cada vez somos más, las familias crecen y faltan viviendas; como te decía yo les creo le cuento a mi gente y quedo como un mentiroso, a mí me da vergüenza”.





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