ELDORADO. La investigación abierta por la denuncia de un hombre residente en Bernardo de Irigoyen contra el jefe de la Unidad Regional XII de la Policía provincial, a quien acusa de haber montado un operativo para despojarle de cerca de diez mil pesos, sigue su curso. En los últimos días, trascendió que la Justicia se apresta a citar testigos para determinar fehacientemente qué sucedió. Sin embargo, y hasta donde se supo, no habría elementos contundentes que sustenten la acusación del denunciante. PRIMERA EDICIÓN profundizó la investigación y corroboración con fuentes judiciales, verificando que en rigor jamás existió una orden de detención contra el comisario mayor Miguel Angel Silva Dico, tal como este diario había publicado de manera errónea el 25 de septiembre pasado, en la página 40 de la sección Policiales.El expediente abierto en el juzgado de Instrucción Uno de esta ciudad, a cargo de Roberto Horacio Saldaña, es por un supuesto episodio de “retención indebida y peculado”. El propio Silva Dico, de acuerdo con lo que confirmaron los informantes, se puso a disposición del magistrado para que se aclare la secuencia de hechos que motivaron la apertura de la causa.Hasta el momento, aparte de la recepción de la acusación del denunciante, el juez Saldaña dispuso que se allanara la sede de la Unidad Regional XII, en Irigoyen, en busca de elementos que pudieran servirle para esclarecer el episodio. Puntualmente, los 9.000 pesos y los 300 reales que el denunciante dijo que le habían sacado los policías que lo detuvieron. Ese dinero no estaba en la sede policial.Asimismo este diario pudo acceder a comunicado de Jefatura donde la propia fuerza de seguridad le dio un fuerte respaldo a Silva Dico: informó que no había sido detenido y lo confirmaba al frente de la Unidad Regional XII.Entre los testigos que Saldaña citaría estarían uniformados que conocerían detalles del procedimiento, que tuvo lugar el 19 de septiembre en Irigoyen, cuando arrestaron al hombre, según las fuentes consultadas, en el marco de una investigación por delitos de frontera. Luego fue excarcelado. Pero al salir en libertad, radicó una denuncia penal contra el jefe de la Regional, a quien apunta como ideólogo de la maniobra.PRIMERA EDICIÓN no logró dar con el denunciante, sí pudo averiguar que se lo vincula al tráfico ilegal en la frontera y que utilizaría dos identidades, una en Argentina y otra en Brasil.“Me someto a la Justicia, que me investiguen todo lo que quieran. No tengo nada que esconder. Así puedo demostrar que esto se trata de una causa armada por criminales de extrema peligrosidad”, sostuvo el comisario Silva Dico en una entrevista publicada por PRIMERA EDICIÓN 24 horas después del allanamiento.Cuando se le consultó su hipótesis de por qué la denuncia había sido dirigida directamente en su contra, no dudó: “Sencillamente porque soy el que pone mano dura en esta jurisdicción”.





Discussion about this post