ALECRIM, Brasil. Más de mil personas se reunieron en asamblea popular en esta ciudad gaúcha, para definir la continuidad de las acciones de lucha para evitar la construcción del proyecto hidroeléctrico binacional Garabí/Panambí. Se trata del municipio donde hace un mes, los pobladores lograron expulsar a las máquinas del consorcio que pretendía realizar unos trabajos vinculados a estudios de factibilidad referentes a las usinas.Además de los potenciales afectados, de la reunión participaron representantes de iglesias de la zona, algunos diputados estaduales, intendentes y varias organizaciones sociales.La conclusión más importante a la que se arribó, fue la decisión de persistir con la resistencia a todo intento de dar curso a trabajos y estudios vinculados a las hidroeléctricas, debido al fuerte retaceo de información y a la falta de participación ciudadana. “No hay que olvidar que las máquinas de este consorcio invadieron nuestras tierras sin permiso, de manera autoritaria y con intenciones de atropellar a la población; por eso decidimos que acá no se va a hacer nada sin consenso del pueblo y en esta reunión, ratificamos esa decisión” indicaron desde la asamblea de Alecrim.Asimismo, desde la coordinadora local del Movimiento de Afectados por Represas (MAB), indicaron que se encuentran solicitando una reunión con referentes del consorcio encargado de los estudios de factibilidad del proyecto hidroeléctrico, para que puedan ser escuchadas las demandas de los 19 municipios afectados y las organizaciones sociales que los representan. Además, se acordó la participación de estos grupos en la reunión que el 4 de octubre se realizará en Santa Rosa, con el representante de Electrobras, Valter Cardeal, y los secretarios de Estado Marcelo Daneris e Ivan Pavan, quienes integran un grupo de trabajo del Gobierno de Rio Grande do Sul. Firme posición de luteranosLa Iglesia de Confesión Luterana de Brasil (IECLB), reunida en la XVI Asamblea Sinodal del Nordeste Riograndense, que se celebró el último 14 de septiembre en Santa Rosa, manifestó a través de un documento final, una fuerte posición contraria a la construcción de las usinas hidroeléctricas Garabí y Panambí. De acuerdo a la IECLB, el “mandato de Dios también nos debe movilizar en favor de los grupos de personas que están sufriendo por la desinformación y la especulación económica de la implantación de represas”. El documento expresa “queremos que los agricultores familiares permanezcan en sus propiedades y que permanezcan intocables los pueblos junto al río Uruguay”. También, desde este sector religioso -con millones de fieles en todo Brasil- expresaron el “total apoyo a las familias que se organizan para ser protagonistas de sus destinos ante estas amenazas”.




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