CORRIENTES. Esta provincia también sufrió en su stock ganadero las consecuencias de los días de frío que se registraron en los últimos días de agosto. Es que una decena de cabezas de ganado pereció a consecuencia de hipotermia, según afirmaron a PRIMERA EDICIÓN referentes del sector. Si bien hasta el momento no hay registros exactos de la cantidad de pérdidas económicas que representó para algunos pequeños productores de la zona sur de Corrientes, el hallazgo de decenas de cabezas de ganado muertos en los potreros fue una constante en los últimos días.Héctor “Chacho” Ascué, reconocido ganadero de la vecina provincia, confirmó a este diario que “en un solo campo ahí en Ituzaingó hay alrededor de treinta ganados muertos sobre el asfalto a simple vista, que perecieron por hipotermia”. En ese sentido, apuntó directamente a la hacienda que está débil, aquella que está preñada, por dar un ejemplo. “La hacienda que está con cría en servicio de otoño que no destetaron todavía, se ve siempre muy afectada porque la madre está debilitada”, agregó.El ganadero correntino dijo que si bien todavía no hay registros de la cantidad aproximada de ganado muerto en la zona, se puede decir que fue en gran parte de la provincia. “Hace mucho tiempo que no ocurría esto, a pesar de que no fue un invierno tan largo, éste fue muy crudo dado las consecuencias del otoño muy lluvioso que los campos se pasaron todo, no se pudieron quemar y la hacienda entró muy debilitada en el invierno”.La costa del Iberá fue otra de las tantas franjas afectadas en la vecina provincia, La Cruz, Corrientes capital y Santo Tomé. “De todas maneras el sector ganadero ya entró castigado por el clima en los últimos años y llegando a tocar temperaturas tan bajas como éstas, les cuesta levantarse. Por más que el ganado no muere en el momento, pasan unos días golpeado por las bajas temperaturas y de igual manera terminan muriendo a los dos o tres días más”, detalló Héctor Ascué a este matutino. “Tengo la experiencia de muchísimos años, cuando cayó una helada tan fría que la hacienda así como estaba, quedó muerta y congelada. Se trataba de una hacienda cebú, yo era joven recuerdo, con una pequeña cabaña de diez Brahman. Fue un año donde hubo mortandad por muchos lugares de la región”, relató. Para un pequeño productorEn este tipo de situaciones, más los vaivenes que vive en la actualidad el costo de producción del ganado en el país, “Chacho” dijo que con la pérdida de un 20% del stock, para un pequeño productor, las pérdidas son muchísimas y no es fácil reponerse en ese sentido.




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