POSADAS. La más clara conclusión que sacó el Gobierno del resultado de las elecciones es que muchos, muchísimos de sus funcionarios, en los últimos dos años se alejaron de la gente y ahora fueron castigados, a través del voto. Dejaron de atender y escuchar los pedidos de los vecinos y se dedicaron a sus negocios o cuestiones personales.Con las Primarias Abiertas Simultaneas Obligatorias (PASO) del domingo quedó claro que el apoyo al Gobierno está clavado en un tercio del electorado: 34% el 30 de junio y 36% el domingo. La modificación fue mínima entre una y otra elección y el incremento de votos favoreció a varios partidos. Por ejemplo: así como el Frente Renovador subió dos puntos entre las legislativas y las PASO, el radicalismo subió siete. Hubo menos boletas que se repartieron la misma cantidad de votos.Lo concreto es que este escenario despertó fuerte preocupación en el Gobierno, teniendo en cuenta que las fuerzas opositoras sumaron el doble de votos que el Frente Renovador, según se confirmó el jueves mediante los datos que arrojó el escrutinio definitivo.Fuentes de Casa de Gobierno indicaron que el Gobernador convocó a una serie de reuniones con sus ministros y funcionarios de primera línea, durante varios días de la semana, en las que hubo una especie de autocrítica basada, principalmente, en la coincidencia en que se alejaron de la gente.“El Gobernador habló de que nos falta volver a acercarnos a la gente, que nos distanciamos después del resultado de 2011, cuando muchos en el Gobierno pensaron que el voto ya era nuestro y no se iba a ir nunca más. Nos hizo hincapié en que en cada hecho político tratemos de acercarnos a la gente”, describió un alto funcionario que estuvo presente en uno de los encuentros.El lunes, posterior a la elección, la primera reunión fue con los funcionarios más vinculados al área social: los ministros de Salud, Educación y Desarrollo Social. Luego se realizó una convocatoria a los encargados de obras públicas: Subsecretaría de Obras Públicas, Iprodha, Imas, UEP y Arquitectura; indicaron dos funcionarios consultados. “No sirve de nada inaugurar una obra, darnos vuelta e irnos a nuestra casa u oficina, perdimos contacto con la gente, hicimos obras pero perdimos el contacto”, reconoció uno de los encargados de obras.Peor le fue incluso en Posadas, donde solo uno de cada cinco votantes optó por el candidato oficialista.Otro de los ejemplos que se usó para graficar el distanciamiento fue más o menos el siguiente: un niño en un barrio alejado de Posadas, en plena madrugada, tiene 39 grados de fiebre, la madre lo lleva a un centro de salud estatal y lo encuentra cerrado; entonces, de nada sirve todo lo que se haya hecho anteriormente porque esa madre va a recordar que el Estado estuvo ausente cuando ella lo necesitó.Entre las acciones que se discutieron y acordaron se incluyó trabajar en un incremento progresivo del sueldo de los empleados públicos, los peor pagos del país, ya que según encuestas del oficialismo los estatales votaron a otras propuestas políticas opositoras.Las medidas se anunciarían en los próximos días, luego de un análisis e informe que deben realizar algunos sectores sobre el salario del empleado público.




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