PARÍS, Francia (AFP-NA). Los accidentes ferroviarios ocurridos en Francia, España y Suiza en el último mes son fruto de una coincidencia pero no ponen en duda la seguridad ferroviaria en Europa que, según los expertos, es muy completa aunque nunca estará a salvo de un error humano o de un fallo técnico.“Es una coincidencia total ya que los tres accidentes tienen causas totalmente diferentes, no se les puede relacionar”, asegura Jean-Daniel Buri, ingeniero de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL).“Según las observaciones iniciales […] se trata de una triste coincidencia”, confirma Jens Engelmann, miembro de la dirección general de la Agencia Ferroviaria Europea.En Francia, el descarrilamiento el pasado 12 de julio del tren París-Limoges 3657 en Brétigny-sur-Orge se debió, según las primeras conclusiones, a una eclisa (pieza de acero de unos 10 kilos que une los extremos de dos rieles), que se encontraba defectuosa. El accidente revivió el debate sobre la red francesa y los medios destinados a su mantenimiento.Tras décadas dedicadas completamente al tren de alta velocidad, el país decidió dar prioridad al mantenimiento y a la modernización de sus 30.000 kilómetros de líneas y a la renovación de los trenes regionales.En España, el accidente de Santiago de Compostela del 24 de julio, en el que los primeros indicios apuntan a una negligencia del conductor, se produjo varios kilómetros después del final de la línea de alta velocidad. El país cuenta con 3.100 kilómetros de este tipo de vías de un total de unos 18.000 kilómetros.El Gobierno español, quien no abandonó sus ambiciones a pesar de la crisis económica, planea construir 3.000 kilómetros más de línea de alta velocidad.En Suiza, la investigación se orienta también hacia un error humano (no respetar la señalización) para explicar el choque del 29 de julio, que se produjo en una red modélica.Desde hace más de 30 años, los suizos implementaron en sus 5.100 kilómetros de vías férreas un sistema que permite organizar los servicios de transporte con horarios idénticos y aumenta la seguridad gracias a su ritmo regular. Opiniones “Todos los países europeos son seguros en materia ferroviaria”, garantiza Jean-Daniel Buri, coautor de la última auditoría de la red ferroviaria francesa, realizada a finales de 2012. “La seguridad es muy completa desde el principio ya que todos los sistemas se concibieron para reforzarla en caso de fallo […] Por ejemplo, si las líneas envejecen, se toman medidas para que los trenes circulen menos rápido”, explica este experto.Desde la Agencia Ferroviaria Europea se destacan las prestaciones en materia de seguridad de Francia y de España y las califican de “mejores que la media de la Unión Europea”, que se sitúa en 0,16 muertos por 1.000 millones de kilómetros recorridos.Suiza, que dispone de sus propias estadísticas, da cuenta de 28 muertos por casi 19.000 millones de kilómetros recorridos en 2012, es decir, 1,47 muertos por 1.000 millones de kilómetros. “En Francia y en España, la seguridad se mejora, incluso en tiempo de restricciones presupuestarias”, añade Jens Engelmann. “Si consultan las estadísticas, la mayoría de muertes relacionadas con la red ferroviaria se deben a suicidios”, señala Jean-Daniel Buri.El impacto causado por los accidentes de las tres últimas semanas debe motivar un análisis de los procedimientos, sin embargo Buri no espera un avance significativo en materia de seguridad en una red que ya está muy regulada.“Como en el avión, el piloto siempre puede fallar un aterrizaje, el riesgo cero no existe”, reconoce.Sin embargo, globalmente “el sistema es seguro y esto no debe cambiar el uso de todos y cada uno”.




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