POSADAS. César aún no se explica por qué la bala que tenía su nombre finalmente no salió del revólver que esa madrugada empuñaba el ladrón, el mismo que vuelve a tener enfrente ahora en sede judicial, en rueda de reconocimiento. No lo duda y en segundos señala al delincuente con la mano derecha, todavía con vendas luego de recibir allí dos impactos de proyectiles que sí salieron del arma.Un milagro. Esa parece ser la única respuesta a la pregunta del colectivero que fue asaltado a principios de junio en el barrio Los Potrillos de Garupá. El chofer declaró esta semana ante la Justicia y aseguró que el malviviente le “gatilló” a la cabeza, pero el balazo no salió. Después, reconoció al autor de aquel asalto, detenido el miércoles por la Policía.Así se lo confirmaron a PRIMERA EDICIÓN fuentes de la investigación, quienes aseguraron que de esa manera se complicó la situación procesal del apresado, quien ahora aguarda por la decisión de la Justicia.Se salvó de milagroEl episodio ocurrió alrededor de las 00.10 del martes 4 de junio sobre la avenida Las Américas de Garupá, a la altura del barrio Los Potrillos. Por ese lugar, la víctima guiaba el interno 218 de la línea 25 del transporte urbano de pasajeros, en dirección a Posadas, cuando sorpresivamente el último pasajero que quedaba en la unidad se levantó de su asiento, se acercó y extrajo un revólver calibre .22.Mediante amenazas, el malviviente logró sustraerle al colectivero alrededor de mil pesos en efectivo que formaban parte de la recaudación diaria. No obstante, no conforme con el dinero, abrió fuego dos veces. Esos balazos dieron en la mano derecha del chofer, que pese a las heridas contó con enorme fortuna: según declararía luego ante la Justicia, antes de bajarse y escapar el ladrón le apuntó a la cabeza y gatilló, pero milagrosamente el proyectil no salió.El último miércoles efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional X de la Policía de Misiones detuvieron en las inmediaciones del lugar del hecho a un sospechoso que guardaba características similares a las narradas por el colectivero en su denuncia.El apresado fue trasladado entonces ante el magistrado César Yaya, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de Posadas y juez de feria, quien ordenó que se realizara una rueda de reconocimiento.En ese procedimiento, realizado en las últimas horas, el colectivero no tuvo dudas en apuntarlo directamente como el sujeto que aquella noche le robó y luego trató de ejecutarlo de un disparo en la cabeza, sin razones y pese a que le entregó el dinero y no se resistió.La investigación confirmó que la víctima recibió en realidad dos balazos en la mano derecha y no uno, como se informó en un principio. Hasta su declaración, tampoco se conocía la pesadilla por la que había pasado cuando el malandra le apuntó y tiró a matar.Ante esta serie de cuestiones, la situación procesal del único detenido, de 29 años, parece haberse complicado y mucho. En las próximas horas seguramente será sometido a declaración indagatoria. Allí podrá mantener el silencio o dar su versión del hecho, en el que la evidencia recolectada hasta el momento lo sitúa como autor.





Discussion about this post