La visita del Papa Francisco a Brasil, donde se lleva a cabo la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, mantuvo la atención pública esta semana, como es lógico al tratarse de la primera excursión del pontífice en suelo latinoamericano y su primera salida fuera de los límites del estado vaticano.En las diversas actividades programadas para la ocasión, y en un marco multitudinario, Francisco reafirmó que aspira a un pontificado diferente, con un sello popular y comprometido con la renovación de la fe católica.El hecho histórico de ser el primer Papa argentino, y como tal latinoamericano, genera fuertes expectativas y eleva su figura a un sitial especial; esto a pesar de que aún no se han visto realizadas las reformas que se esperan de él, respecto a la cuestionada jerarquía vaticana, y a la pérdida de influencia que sufre el catolicismo, a manos de los credos pentecostales, incluso en Brasil, el país con mayor concentración de católicos del mundo.La presidenta Cristina Kirchner, al encabezar este jueves la inauguración del nuevo estadio de Morón, se sumó en tono politizado a la “papamanía” al sostener que la afirmación de Francisco en Brasil de que la Iglesia “no es una ONG” -con la que instó a los jóvenes a salir a la calle a defender sus ideas- es equiparable a una exhortación en similar sentido del ex presidente Néstor Kirchner.La mandataria, que supo desde el momento mismo de la elección del Papa, limar las asperezas que había generado una tensa relación con el obispo Bergoglio, cuando era el jefe de la Iglesia Católica argentina, se disponía ayer a viajar a Brasil para asistir a la misa de despedida que dará hoy el pontífice, y, según especulaban ayer algunos medios, podría llevar consigo a Martín Insaurralde, candidato a primer diputado nacional por el FPV bonaerense.Cristina se echó al hombro la tarea de suplir, con su presencia permanente al lado del candidato, el escaso conocimiento que tiene el electorado de la figura del intendente de Lomas de Zamora, a que la propia Presidenta eligió para dar la batalla de las batallas, en el principal distrito electoral del país; y que comenzará a definirse dentro de catorce días, en las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso). En su discurso, en el que volvió a usar el podio de los anuncios oficiales para hacer política electoral, Cristina reiteró que “no soy eterna” -frase que viene pronunciando en diversos contextos – a la que agregó que “tampoco las políticas económicas son eternas”, instando al electorado a emitir un voto a favor de la continuidad de la política económica K, postura que tiende a subrayar los logros de lo que el gobierno considera una “década ganada”, y moderar el impacto de las denuncias por corrupción en el Gobierno; las restricciones al ahorro en dólares o la presión de la inflación sobre las economías familiares. Antecedentes difusosEntre los temas incómodos para el Gobierno nacional, se coló paradójicamente la polémica sobre el nombramiento del general César Milani como jefe del Ejército, a quien el CELS le quitó el apoyo en medio del tratamiento en el Congreso del pedido de aval legislativo girado por el Gobierno; y obligó a Cristina a retirarlo y dejar en suspenso la designación. La negativa opositora invocó un acta en la que la firma de Milani -entonces un joven suboficial- avala en carácter de sumariante una supuesta expulsión por deserción de un soldado que hasta hoy figura entre los más de 100 soldados desaparecidos en actividad durante la dictadura, a los que, en la mayoría de los casos, se los hizo figurar como desertores. El episodio sigue abierto para después de las elecciones; pero por ahora se cerró con la curiosidad de un arco opositor “corriendo por izquierda” al gobierno en un tema que éste consideró siempre un activo propio. Paso a pasoEn este marco, en la provincia la cercanía de la realización de las primarias no parece movilizar a la ciudadanía, y solamente en dos espacios; el FPV y el Frente Unidos; ambos vinculados a su vez a fracciones del disperso peronismo misionero; las primarias serán efectivamente internas. El senador Irrazábal y la diputada nacional Julia Perié subyacen a la interna del FPV, que dirimirá el liderazgo ultra K en la provincia, con la peculiaridad de que lo hacen con las miradas puestas principalmente en Buenos Aires. “Juanchi” Irrazábal sustenta la dupla que forman el intendente de Campo Viera, Juan Carlos Ríos, y la ex encargada de la Casa de Misiones, Carolina López Forastier; hija de un histórico del peronismo misionero; mientras que Julia impulsa la lista “La fuerza de la Juventud”, que lleva en primer lugar a Daniel Di Stéfano y en segundo lugar a Adriana Giménez, y con la que espera captar el promocionado “voto joven”, que crecería en estas elecciones. También el peronismo tiñe la interna que disputarán Ramón Puerta, a través de su simbiosis con el macrismo en Unión PRO; Jerónimo Lagier, del partido Trabajo y Progreso de Claudio Wipplinger; y Adolfo Velázquez, por el moyanismo; todos buscando conseguir una banca en el Congreso nacional navegando en la hipótesis de una fuerte ola de anti kirchnerismo. El acuerdo en este espacio que apuntaría a unir al tradicional nicho electoral de la centro derecha con el peronismo disidente, consiste en que “el que gana se queda con todo y los otros se van a casa”. Formalmente el trato está avalado por la legislación de las PASO, aunque quedan dudas sobre la probabilidad de que el electorado que convoque el espacio se avenga a secundar el pacto de dirigentes. En el oficialismo, la interna que sobrevive tras bambalinas luego de una década en el poder, resurgió a causa del inesperado traspié electoral del 30-J, en el que el Frente Renovador hizo la peor elección de su historia. Los resultados no fueron en sí una catástrofe para la renovación -que mantiene la mayoría en la Cámara- sin embargo el impacto simbólico se sintió con fuerza de un tsunami en el oficialismo, y la onda expansiva aún se expresa con pases de facturas y pronósticos de incertidumbre sobre el resultado que se viene.Oscar Thomas (al que le respondió “Balero” Torres) y “Pelito” Escobar son algunos de los dirigentes que, últimamente, salieron a hablar de “aburguesamiento” y “burocracia”, t&ea
cute;rminos que tratan de explicar una victoria con gusto a derrota sumando únicamente la parte del déficit que corresponde al acostumbramiento excesivo al poder de parte de la dirigencia. En base a esta interpretación, y en el marco de relativa indiferencia hacia las PASO, la dirigencia del Frente Renovador se esmera en caminar la provincia, tratando de conjurar anticipadamente una nueva señal de advertencia del electorado; y de mostrar -de paso- que Closs no mintió cuando dijo a quien lo quisiera oír que la iniciativa de formar un bloque propio con ideología misionerista en el Congreso no significa abandonar la causa nacional y popular. La súbita decisión de tomar distancia del alineamiento automático con el kirchnerismo nacional -asumida al otro día de los comicios- no deja de generar polémicas y confusiones internas. La salida de tono de Thomas, titular de la EBY, fue uno de los hechos políticos de la semana. Acusó a la dirigencia renovadora de que paseó en lugar de trabajar en la campaña. Con Rovira ausente de la provincia, se estima que el exabrupto de Thomas no fue inducido, sino cosecha propia, y como tal mereció duros análisis internos. “Habla para que lo escuche De Vido y creyéndose que está donde está por su capacidad técnica,y no por un acuerdo político”, disparó una fuente del rovirismo; interpretando que Thomas no estaba compungido por los resultados electorales, sino por temor a perder el cargo, en el caso de que en el ámbito nacional no se entendiera el rancho aparte que quiere hacer el FR en el Congreso. “Para un renovador no hay nada mejor que otro renovador”, dijo ayer en Alem -inspirado- el gobernador Closs, para bajar los decibeles, preocupado por el mar de fondo interno. ¿Se calmarán los ánimos?





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